Ginebra, 20 de mayo de 2026. La jefa de la delegación cubana a la 79 Asamblea Mundial de la Salud que tiene lugar esta semana en Ginebra, la viceministra primera de salud Dra. C. Tania Margarita Cruz Hernández, sostuvo hoy un encuentro con varios medios de prensa acreditados en Suiza.
La vice titular cubana ofreció amplia información a los periodistas sobre la intensa actividad que desarrolla la delegación cubana en la Asamblea y sobre la actualidad de Cuba.
Alertó que hoy nuestro país está bajo la amenaza de una agresión militar directa por parte del gobierno de los Estados Unidos, bajo falsos pretextos. En ese contexto, refirió la importancia de que las naciones amantes de la paz y defensoras de las causas justas se movilicen para impedir una agresión, que tendría consecuencias impredecibles para nuestra región y para Cuba en particular. Enfatizó que el pueblo cubano sabrá defender su soberanía e independencia.
Explicó que desde el pasado 29 de enero, Estados Unidos ha impuesto un bloqueo de combustible total a Cuba, que se suma a un bloqueo económico ya recrudecido y a la acumulación de sus efectos durante más de 60 años.
Ilustró con numerosas cifras el grave impacto que ello tiene en nuestro sistema de salud, ocasionando un daño extraordinario a todas las familias cubanas.
Dijo que Cuba ha mantenido históricamente indicadores de salud estables, pero como resultado del recrudecimiento del bloqueo, y a pesar de los esfuerzos, la mortalidad neonatal se ha duplicado, alcanzando 9,9 por cada 1000 nacidos vivos. Hoy la lista de espera quirúrgica en el país alcanza la cifra de más de 100 mil 387 pacientes, de los cuales 12 mil son niños.
Explicó que la vulnerabilidad se agrava en programas de alta sensibilidad social, como la Atención Materno Infantil, que enfrenta el desafío de asegurar el seguimiento a 34 mil mujeres embarazadas que requieren ecografías diagnósticas fundamentales.
Informó que, en Cuba casi 5 millones de personas viven con enfermedades crónicas que requieren atención y medicación continuas, incluyendo 16.000 pacientes que requieren radioterapia y 12.400 que se someten a quimioterapia. A ello se suma la atención a 3 mil que dependen de tratamientos de hemodiálisis, servicios que demandan una estabilidad energética que actualmente no es posible garantizar.
Dijo que las dificultades para la adquisición de medicamentos que se aplican en el cáncer oncohematológico de la infancia, han obligado a modificar los esquemas de tratamiento de primera línea, con los que se alcanzaban cifras de sobrevida del 85%. En consecuencia, se deben utilizar medicamentos de segunda y tercera línea, de menor efectividad, por lo que la supervivencia se ha reducido al 65 %.
Explicó que, a pesar de los tremendos desafíos, el Sistema Nacional de Salud no ha colapsado, y continúa reorganizándose, sobre la base de la resiliencia y optimización de recursos.
La viceministra primera reiteró que Cuba continuará prestando apoyo en materia de salud a otros países del Sur que lo necesiten.

