En un importante hito para las relaciones bilaterales, el diario emiratí The National publicó entre el 14 y el 19 de junio de 2026 una serie de cinco reportajes sobre la situación actual que sufre Cuba, resultado de una visita de trabajo realizada a La Habana. La serie cubre cuatro dimensiones estrechamente vinculadas: el deterioro de las condiciones de vida de la población tras el recrudecimiento de las medidas de asfixia por parte del gobierno de los Estados Unidos; la disminución del turismo y los esfuerzos por atraer inversión extranjera; las recientes medidas económicas puestas anunciadas por el gobierno cubano, y la postura diplomática del gobierno cubano frente a las amenazas de una agresión militar estadounidense.
El impacto del embargo energético en la vida cotidiana
El primer reportaje documenta el efecto inmediato del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos tras el secuestro del presidente constitucional venezolano Nicolás Maduro en enero de 2026. Washington amenazó con aplicar aranceles a cualquier país que suministrase combustible a Cuba, lo que provocó el temor de los habituales suministradores y una caída drástica en las importaciones de petróleo. El resultado ha sido una crisis energética sin precedentes: apagones extensos en todo el territorio nacional, incluso en La Habana, donde ya es habitual que solo haya electricidad apenas unas pocas horas al día.
Las calles cubanas, acostumbradas a su bullicio habitual, se ven prácticamente desiertas debido a la escasez de combustible. La recogida de basura se ha detenido, el transporte público se ha suspendido y el precio de los combustibles en el mercado negro alcanza niveles prohibitivos para la mayoría de las personas. La escasez se ha extendido a los alimentos, con estantes vacíos y una estanflación que ha erosionado el poder adquisitivo de los salarios hasta hacerlos insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
The National contextualiza estas condiciones en el marco de la política del presidente Donald Trump, cuyo objetivo declarado es el “cambio de régimen” en Cuba. Señala, además, que la conclusión del acuerdo entre Washington y Teherán tras la guerra con Irán podría desplazar el foco de atención estadounidense hacia Cuba.
El turismo en colapso y la apuesta por el capital del Golfo
El segundo reportaje aborda la crisis del turismo, sector que pasó de recibir 4,2 millones de visitantes en 2019 a apenas 1,8 millones en 2025, uno de los niveles más bajos en más de dos décadas al margen de los años de pandemia. La retirada de cadenas hoteleras internacionales y la suspensión de servicios de Visa y Mastercard en la isla, consecuencia directa de las nuevas medidas estadounidenses, han agravado una situación ya deteriorada por el impacto de la pandemia, de la que el sector nunca llegó a recuperarse plenamente.
Frente a este panorama, el gobierno cubano ha emprendido una activa campaña de captación de inversores extranjeros, presentando a operadores turísticos y empresarios de la región del Golfo, Europa, África y América del Norte sus activos disponibles: terminales de cruceros, hoteles subutilizados y tramos de litoral sin desarrollar. Entre los inversores que han dado pasos concretos figura el grupo emiratí Abdulla Ali Bin Haidar, que firmó una carta de intención con el gobierno cubano para desarrollar un complejo turístico de lujo en Cayo Santa María.
Reformas económicas y acuerdos sectoriales
El tercer reportaje documenta una intensa actividad negociadora en los despachos de los ministerios cubanos. Delegaciones de turismo, sanidad, aviación y minería se han reunido con inversores de múltiples regiones. El Partido Comunista aprobó, en ese contexto, 176 medidas económicas de emergencia que incorpora, entre otros, la ampliación de la participación del sector privado, mayor autonomía para municipios y empresas estatales, y nuevas vías de acceso a la inversión extranjera.
Carlos Luis Jorge Méndez, viceministro primero de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, explicó a The National que la transformación en curso no implica la privatización de la economía, sino una mayor participación privada en ella. En materia de inversión, señaló que Cuba avanza en la simplificación de los procesos de aprobación mediante una ventanilla única que operará conforme a estándares internacionales, con el fin de reducir los plazos y elevar la confianza de los inversores.
La postura diplomática: apertura sin condicionamientos
El cuarto reportaje recoge la primera entrevista concedida por Raúl Guillermo Rodríguez Castro, jefe de la escolta del General de Ejército Raúl Castro Ruz, al diario. Su mensaje central fue de apertura al diálogo y rechazo a cualquier amenaza militar. Afirmó que Cuba no representa ninguna amenaza para los intereses ni para la seguridad nacional de Estados Unidos, y que la isla ha mantenido históricamente la voluntad de sostener relaciones de respeto y en pie de igualdad con Washington.
Al mismo tiempo, Raúl Guillermo fue explícito en que cualquier diálogo deberá producirse sin condicionamientos ni imposiciones, y reconoció que el entorno de medidas coercitivas hace muy difícil sostener cualquier conversación.
Los analistas consultados por el diario ofrecieron perspectivas divergentes. Mientras algunos señalaron el nocivo papel determinante del secretario de Estado Marco Rubio como principal obstáculo a cualquier acuerdo, otros subrayaron que el principal impedimento interno en Cuba es el conglomerado público GAESA.
La cuestión de las propiedades nacionalizadas
El quinto reportaje aborda una de las cuestiones históricamente más sensibles en las relaciones Cuba-Estados Unidos. El viceministro primero del MINCEX, señaló a The National que Cuba está dispuesta a explorar arreglos satisfactorios para todas las partes en relación con las propiedades nacionalizadas tras el Triunfo de la Revolución en 1959, incluyendo las de ciudadanos cubanos que emigraron del país. Extendió asimismo una invitación directa a la comunidad cubana en el exterior para que participe en la economía de la isla en distintos modelos de negocio y sectores.
Según analistas y académicos sobre el tema Cuba consultados por el diario en los países donde viven, esta apertura, aunque significativa, parece no ser considerada por Washington como suficiente, ya que Estados Unidos exige de manera injerencista reformas políticas inaceptables para Cuba. No debe obviarse que la Ley Helms-Burton de 1996, que codifica el bloqueo y condiciona su levantamiento, permanece como el principal marco legal que entorpece cualquier normalización de los vínculos políticos y económicos entre ambos países.
Para mayor profundización, adjuntamos los enlaces a las publicaciones originales en inglés:
