Las festividades tradicionales de la realeza en el Reino Unido forman parte de la identidad británica y, a lo largo de los siglos, han convocado a diversos sectores de la sociedad. Estas celebraciones forman parte del patrimonio cultural del país y se caracterizan por códigos de vestimenta específicos, el ritual del té de la tarde y, según el caso, desfiles militares.
La mayoría de estos eventos se realizan en primavera y verano, periodo en que numerosos turistas se suman a las actividades en el centro de la ciudad, como ocurre con el desfile militar , conocido como Trooping the Colour.
La invitación a muchos de estos eventos se extiende al cuerpo diplomático acreditado en el Reino Unido —que reúne a más de 170 misiones ante la Corte de St James—, como parte de los mecanismos de acercamiento cultural y vinculación entre naciones. Además, se suman representantes de distintos sectores sociales y público en general que asisten a estas jornadas, en las que se aplican protocolos de etiqueta específicos, como ocurre en el caso de Ascot.
El Desfile del Estandarte o Revista de las Banderas (Trooping the Colour, en inglés) es un desfile militar que cada mes de junio atrae a miles de ciudadanos británicos y visitantes internacionales. La tradición tiene raíces que se remontan al reinado de Carlos II, en el siglo XVII, cuando los estandartes regimentales (denominados colours en inglés) servían como puntos de referencia en el campo de batalla y debían ser reconocidos por la tropa. Con el paso del tiempo, este ritual militar quedó asociado a la celebración del cumpleaños oficial del Rey, fijado en junio por razones climáticas, y desde finales del siglo XIX adoptó la forma que hoy se conoce.
El recorrido incluye un sobrevuelo de aviones de la Real Fuerza Aérea sobre el Palacio de Buckingham y una salva de 41 cañonazos en el reconocido Green Park, coincidiendo con la aparición de la Familia Real en el balcón ante las delegaciones extranjeras y el público presente.
Otro de los tradicionales eventos son las Fiestas de Jardín (Garden Parties, en inglés), reconocidas por ser organizadas por la Corona británica y dirigidas a distintos sectores de la sociedad y al cuerpo diplomático. Su origen se remonta a las recepciones de la época victoriana y, con los años, se consolidaron como una forma de reconocer el servicio comunitario y la labor de instituciones civiles, religiosas, militares y diplomáticas. Tradicionalmente se celebran tres en el Palacio de Buckingham y una en el Palacio de Holyroodhouse, en Escocia, reuniendo en conjunto a más de 30.000 invitados cada año.
El encuentro constituye un espacio de contacto entre el cuerpo diplomático y representantes de distintos sectores.
Otro punto de encuentro más amplio para la sociedad británica, incluso para jóvenes y adolescentes, es el reconocido Ascot Real (Royal Ascot, en inglés). Se trata de carreras de caballos que se celebran en el hipódromo de Berkshire, en las afueras de Londres, y que constituyen una tradición que se remonta a 1711, cuando la reina Ana fundó el recinto sobre tierras de la Corona. El evento, presenciado por la Familia Real y que se extiende durante cinco días cada verano, convoca a unos 300.000 visitantes.
El evento combina un código de vestimenta formal, que incluye el uso de chaqué y sombrero de copa, con actividades abiertas al público en torno al deporte hípico.
Estas tres citas, junto a otras como la Recepción Diplomática anual de invierno, y las visitas de Estado o las audiencias reales, forman parte del calendario en el que el Reino Unido incluye a su cuerpo diplomático dentro de su vida ceremonial. Para las misiones acreditadas en Londres, participar en estas tradiciones de ceremonias y eventos de la Casa Real, constituye una oportunidad de acercamiento a la cultura, la historia y las costumbres del país anfitrión, en el marco de las normas de cortesía y reciprocidad que rigen las relaciones entre Estados.



