En el aniversario 131 de su caída en combate en Dos Ríos, el embajador cubano, Emilio Pevida Pupo, conectó la vigencia del Héroe Nacional con las actuales batallas de la isla contra el bloqueo y por preservar la soberanía, libertad e independencia conquistadas.
Ulán Bator, 19 de mayo de 2026. En un encuentro cargado de historia, presente y futuro, maestros, profesores, doctoras graduadas en Cuba, estudiantes de la Escuela 52 “José Martí y de la Universidad Nacional de Mongolia dialogaron con el embajador de la isla caribeña, Emilio Pevida Pupo, sobre la vida, obra y pensamiento del prócer cubano, en ocasión del aniversario 131 de su caída en combate.
La conferencia, lejos de ser una mera rememoración histórica, se convirtió en un análisis profundo de cómo las ideas martianas constituyen faro y guía ante los desafíos contemporáneos que azotan a Cuba y al mundo actual.
Pevida Pupo subrayó la asombrosa vigencia de Martí ante la compleja coyuntura que vive la isla, las desiguales relaciones internacionales y el incremento de la agresividad del decadente imperialismo norteamericano.
El diplomático denunció el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos hasta límites sin precedentes, incluyendo el establecimiento de un bloqueo petrolero contra Cuba, la inclusión arbitraria de la isla en la espuria y unilateral lista del Departamento de Estado estadounidense de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, y una escalada en las agresiones que incluye frecuentes amenazas de agresión militar. "Martí nos enseñó que 'la libertad cuesta muy cara, y es necesario resignarse a vivir en peligro, o no ser digno de ella'", afirmó el embajador, citando al Apóstol.
Frente a los jóvenes mongoles, algunos de ellos interesados en optar por becas que ofrece el Estado cubano para estudiar gratuitamente medicina y otras carreras, Pevida Pupo dedicó un segmento especial a explicar los éxitos de Cuba en materia educativa.
Detalló cómo la educación pública, gratuita y universal es un pilar del pensamiento martiano —"Ser cultos es el único modo de ser libres"— y cómo Cuba ha logrado construir un sistema que prioriza la formación humanista y solidaria, incluso en condiciones extremadamente difíciles bajo el asfixiante bloqueo económico de la potencia del norte.
La conferencia no fue un monólogo. Varios estudiantes intervinieron con ponencias y recitaron poesías que abordaban diferentes etapas de la vida de Martí, desde su infancia hasta su caída en combate contra los colonizadores españoles. Los jóvenes demostraron un conocimiento profundo del prócer cubano, evidenciando que la figura de Martí trasciende fronteras y culturas.
El encuentro concluyó con un mensaje de esperanza y resistencia: el pensamiento martiano —antiimperialista, humanista y profundamente ético— sigue siendo una brújula para los pueblos que luchan por su soberanía y justicia social, desde las estepas de Mongolia hasta las calles de Cuba.
(EmbaCuba Mongolia)

