Rodríguez Abascal destacó que el proceso de reforma de la ONU, debe tener como resultado la revitalización de la Asamblea General y con ello la consolidación de su carácter democrático y participativo.
La diplomática cubana resaltó la importancia de que las Naciones Unidas respondan realmente a los intereses colectivos de sus Estados Miembros, lo que garantizaría la legitimidad y sostenibilidad de la confianza de la comunidad internacional en la organización.
En nombre de Cuba abogó por el cese de la creciente y peligrosa tendencia del Consejo de Seguridad a invadir el ámbito de acción de la Asamblea General y llamó a los Estados Miembros de la ONU a hacer gala de su voluntad política y compromiso con el multilateralismo; al tiempo que convocó a priorizar el pleno respeto a la Carta de las Naciones Unidas,
Mision Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
