La diplomática de la isla indicó que la función y autoridad de la Asamblea General se encuentran claramente establecidas en la Carta fundacional de la ONU, por lo cual resulta insoslayable su respeto pleno. Añadió que ser miembros de esta Organización debe entenderse como una responsabilidad que implica la implementación de las disposiciones y normativas que establece la Asamblea, incluido su Reglamento.
Sobre la interacción entre el Consejo de Seguridad y la Asamblea General, llamó al cese de la creciente y peligrosa tendencia del Consejo a invadir el ámbito de acción de la Asamblea, lo que entraña una violación de los procedimientos; también lamentó que el Consejo siga presentando a la Asamblea General informes anuales que constituyen una mera reseña descriptiva, en vez de reflejar un contenido explicativo, exhaustivo y analítico sobre su trabajo, que permita evaluar las causas e implicaciones de sus decisiones.
Rodríguez Camejo hizo un llamdo a la transparencia en la interacción entre los principales órganos de la ONU y destacó la importancia de que la Asamblea General continúe examinando, a través de debates temáticos, los temas de desarrollo sostenible.
Mision Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
