Palabras de Joy Puentes Salside, responsable estatal de la misión médica cubana en Togo, en el acto por el 67 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

En el día de hoy nos congregamos para rendir tributo y sentida recordación a una de las efemérides que han marcado la historia de Cuba. El 26 de julio de 1953 un grupo de jóvenes pretendieron tomar el cielo por asalto, servir del motor pequeño que impulsara una rebelión en todo el país que se alzara contra la injusticia y la inequidad en la que estaba sumido el país.

Cuba en 1959 era una neocolonia, dependiente de los EEUU apoyada por una dictadura militar que subyugaba el sentir libertario de la nación. La pobreza rondaba el 45%, el nivel de analfabetismo era del 48%, las insuficientes estructuras sanitarias y el bajo nivel de acceso a ellas por parte de la población hacia que la mortalidad infantil fuera de las más altas de la región y los infantes morían antes de los 5 años por enfermedades que podían tratarse. Esta era la situación que vivía Cuba cuando el líder de la Revolución Fidel Castro Ruz lideró el asalto al Cuartel Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en 1953.

La Historia les daba la razón a estos jóvenes. A partir de 1959 con el triunfo de la Revolución el país comenzó una efervescencia de cambios sociales, políticos y de alcanzar mayores niveles de justicia social que se mantienen hasta hoy. Una de las principales tareas de la Revolución ha sido la formación de sus recursos humanos, sobre todo en el área médica. Gracias a ello Cuba cuenta hoy con casi 800 mil trabajadores de la salud entre médicos y enfermeros lo que la convierten en una referencia mundial.

La Revolución en su carácter internacionalista y vocación solidaria desde sus inicios ha brindado su modesta ayuda de cooperación en salud a países del Tercer Mundo. La historia de la cooperación cubana la convierte al día de hoy en un referente mundial gracias a la profesionalidad y el trabajo destacado y humanista de médicos y enfermeros que han salvado millones de vidas en todo el mundo. Actualmente Cuba ha enviado Brigadas Médicas a 37 países, más de 5 mil médicos y enfermeras, a todo el mundo para ayudar a combatir la pandemia de la COVID19. Alguien dijo alguna vez que a cada generación de cubanos les toca un Moncada. El Moncada hoy para nosotros lo representa continuar brindando salud e iluminando con la vida, rincones oscuros del mundo olvidados por un sistema mundial imperante que pone el capital y el dinero por encima de la vida humana.

A Togo llegamos en abril, muchos sin conocer nada sobre África, solo con el espíritu de cumplir la tarea de salvar vidas y desarrollar las habilidades profesionales. En todos los contactos que hemos tenido con las autoridades togolesas siempre hemos reiterado lo mismo: estamos aquí para servir al pueblo de Togo donde más lo necesite y cumplimos. Ustedes deben sentirse orgullosos del trabajo realizado. Somos solo 11 miembros y la labor desplegada y su profesionalidad han prestigiado a la salud cubana en todo el país. Han irradiado cubanía donde han laborado, sea atendiendo a una niña en la Zona Roja o haciendo Consultas Sanitarias en lugares intrincados de la geografía togolesa.

Una actitud ha prevalecido en esta brigada, sin miedo ante lo desconocido y el peligro, exponiendo todos los días su vida por salvar la de otros, brindando sus modestos conocimientos a los hermanos togoleses y manteniendo por sobre todo un trabajo ético. Se han ganado la admiración, el agradecimiento y el respeto de personalidades del país, pero sobre todo se han ganado las simpatías de los pacientes que han tratado y cuidado. Ustedes han distinguido su profesión y la han puesto a la altura que se espera de un profesional revolucionario cubano.

La Brigada Henry Reeve de 11 colaboradores que hoy termina su misión en el hermano país de Togo tiene una composición heterogénea. Integrado por profesionales, con una hoja laboral de experiencias curtidas en los andares de la cooperación internacional y otros que cuentan Togo como su primera misión. A pesar de esa composición o gracias a ella la misión ha sido cumplida con éxito y pueden regresar a casa orgullosos del deber cumplido. El pueblo de Cuba y los pueblos del mundo cuentan y necesitan más personas como ustedes. Estamos seguros que si nuevamente el pueblo de Togo u otro pueblo del Tercer Mundo necesitase del concurso de su trabajo una vez más darán el paso al frente, en un nuevo Moncada y pondrán en alto donde quiera que estén el prestigio de la salud cubana.

¡Viva la hermandad entre Cuba y Togo!

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