París, 20 de febrero de 2026.— En un ambiente cordial se desarrolló, este viernes 20 de febrero, la reunión entre el director general de la UNESCO, Excmo. Sr. Dr. Khaled El-Enany, y el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla. El encuentro tiene lugar en un contexto internacional marcado por complejos desafíos para Cuba y para el mundo, así como para el multilateralismo, el sistema de las Naciones Unidas y la paz, lo que fue reconocido por ambos altos funcionarios.
El titular de la diplomacia cubana destacó el papel de la UNESCO como organismo central del sistema multilateral, con una alta responsabilidad en la construcción de un futuro más justo y sostenible. Evocó las históricas relaciones entre Cuba y la Organización, fortalecidas a partir de la convergencia de principios y prioridades en ámbitos esenciales como la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación.
El Canciller trasladó, a nombre del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, las felicitaciones al director general por su elección al puesto, al tiempo que reconoció su liderazgo al frente de la Organización, y aseguró el apoyo de Cuba a su gestión y la disposición del país a fortalecer los vínculos de cooperación.
Por su parte, el Dr. El-Enany agradeció la hospitalidad recibida en la Isla durante su visita al país el pasado año, en el contexto de su campaña, y destacó las atenciones brindadas por las autoridades e instituciones cubanas. Manifestó su voluntad de regresar a la Isla. Además, hizo énfasis en la prioridad que concede la UNESCO a la atención de los niños y jóvenes, así como a los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, condición que distingue a Cuba.
El director general explicó las acciones que se desarrollan en el país desde la Oficina Regional de la UNESCO en La Habana, las cuales han ido desde la movilización de recursos hasta el acompañamiento socioemocional ante situaciones de desastre, como se ha evidenciado tras el paso del huracán Melissa. Asimismo, mencionó el reciente llamado a la cooperación internacional emitido por la UNESCO para movilizar fondos dirigidos a apoyar el sector educacional en Cuba, en la actual coyuntura.
En el intercambio, el ministro de Relaciones Exteriores se refirió ampliamente a los severos daños infringidos al pueblo cubano como resultado de la política hostil del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba y el continuo recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto al país por más de seis décadas.
Denunció, en particular, las recientes medidas de máxima presión contenidas en la Orden Ejecutiva firmada por el mandatario estadounidense el 29 de enero pasado, la que bajo el mendaz pretexto de que Cuba representa una “inusual y extraordinaria” amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos busca imponer un cerco absoluto a los suministros de combustibles al país mediante la coerción directa contra terceros Estados que mantienen relaciones comerciales legitimas con Cuba.
Por otra parte, el Canciller expuso las medidas adoptadas por el gobierno cubano para hacer frente a esta situación, enfatizando en aquellas dirigidas a garantizar la continuidad del sistema educacional —desde la enseñanza primaria y secundaria hasta la Educación Superior—, así como a preservar el sector de la salud, sostener el desarrollo científico, el acceso a laboratorios, la conectividad y las capacidades tecnológicas del país, a pesar de las severas restricciones que impone el reforzamiento del bloqueo. Subrayó, en este contexto, el valor de la solidaridad internacional, y reiteró la necesidad de ampliar la colaboración para enfrentar los actuales desafíos.
El director general reconoció la resiliencia del pueblo cubano y reafirmó la disposición de la UNESCO de continuar trabajando con Cuba a través de sus diferentes plataformas y mecanismos de cooperación.
Ambas partes coincidieron en la necesidad de reforzar la cooperación en áreas estratégicas, particularmente en educación, incluida la promoción de soluciones energéticas sostenibles, como la instalación de paneles solares en centros escolares.
La reunión ratificó el compromiso compartido de profundizar los vínculos entre Cuba y la UNESCO, en defensa del multilateralismo, la cooperación internacional y el derecho de los pueblos al desarrollo.
Participaron además en el encuentro, la embajadora y Representante Permanente de Cuba ante la UNESCO, María del Carmen Herrara Caseiro, el jefe del Despacho del Ministro, Nelson Tamayo Caro, y la funcionaria de la Delegación Permanente, Laura Alvarez Delgado. Por su parte, el director general de la UNESCO, se hizo acompañar por el Sr. Dov Lynch, director de Relaciones Exteriores de la Organización y la jefa de la Unidad para América Latina del Sector de Relaciones Exteriores, Joyce Monteiro.
