El 7 de agosto de 1983, el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, envía un decisivo mensaje a los cubanos que luchaban en Cangamba.
Algunos de los protagonistas de la gesta declararon posteriormente: "Por eso en los minutos más difíciles, sembrados en las trincheras, los recuerdos más alentadores fueron los de Maceo en el combate, los del Comandante Almeida en Alegría de Pío. Por muy menguadas que estuvieran las fuerzas, siempre alcanzaron para gritarle al enemigo varias veces cada noche: ¡Aquí no se rinde nadie!".
"Nunca fue una opción rendirnos. Lo habíamos aprendido de nuestras mejores tradiciones patrióticas".
Ese es el espíritu de resistencia de todo el pueblo cubano y es también, parte del legado de nuestro Fidel y de todos aquellos que lucharon por una Cuba libre y soberana.
