Rinden diplomáticos, solidarios y cubanos residentes en Chipre tributo al 73 aniversario de la gesta del Moncada, vísperas de la celebración del Día de la Rebeldía Nacional

Nicosia, Chipre. 24 de julio 2026. La Embajada de la República de Cuba en Chipre celebró este jueves 23 de julio una sentida jornada de conmemoración por el 73 aniversario del Asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en un tributo compartido con el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, a propósito de conmemorarse durante todo el 2026 el centenario de su natalicio.

En compañía de diplomáticos de Brasil, China, Rusia, Palestina, representantes del Partido Progresista del Pueblo Trabajador (AKEL), Sotiroula Charalambous, Secretaria General de la Federación Panchipriota del Trabajo (PEO), integrantes de la Organización de la Juventud Democrática Unida (EDON) de Chipre, de la Asociación Panchipriota de Resistencia Democrática, de la Asociación de Amistad Chipre-Cuba, solidarios greco y turcochipriotas de toda la isla y, en particular, de la Alcaldía de Potamiá, acompañaron también a amigos de Italia y México quienes, de conjunto con cubanos residentes en la isla mediterránea, “abrazaron” el homenaje a la gesta del Moncada.

A la par de agradecer la nutrida concurrencia a la Embajada de Cuba en Nicosia y para remarcar la significación histórica que tuvo y tiene la acción del 26 de julio de 1953 para la nación cubana, el embajador anfitrión, Rubén Pino Martínez, comentó y presentó a los asistentes un audiovisual que ilustra los antecedentes y posteriores acontecimientos de ese “motor impulsor” de la historia revolucionaria patria.

En su intervención, el integrante de la Secretaría y del Buró Político del Partido AKEL, diputado y compañero Aristos Danianou, esbozó su emoción “por representar a la dirección de AKEL para conmemorar el aniversario de uno de los acontecimientos más significativos del movimiento revolucionario y antimperialista del siglo XX (…) día que marcó el inicio de la Revolución cubana y cambió para siempre el curso de Cuba –y de hecho, de América Latina— para siempre.”

Las acciones del 26 de julio de 1953, que demostraron cómo se pueden convertir los reveses en victorias, --al decir de Aristos Damianou— “no es solo otro aniversario en la historia moderna de Cuba. Es un símbolo de resistencia contra la tiranía, un símbolo de fe en el poder de un pueblo para determinar su propio futuro”.

Damianou recordó la histórica defensa realizada por Fidel, cuando pronunció esas palabras “destinadas a quedar grabadas de manera indeleble en la historia mundial, en la memoria colectiva de la humanidad, guiándonos a todos los que luchamos con la justicia como nuestra brújula: “¡Condenadme, no importa, la historia me absolverá!”. Y, de hecho, la historia lo vindicó. Así como vindicó las visiones y los objetivos políticos de todo un pueblo, apuntó.

Desde este escenario, AKEL también reiteró su histórica posición, demostrada durante años, de exigir el levantamiento inmediato, completo e incondicional del bloqueo impuesto por EE. UU. contra Cuba, así como su intento de querer someter al pueblo cubano mediante la asfixia económica.

“Nuestras relaciones no se basan únicamente en la amistad entre nuestros pueblos”, precisó el también presidente del Comité Permanente de Asuntos Internos de la Cámara de Representantes de Chipre. “Se basan en los valores compartidos de paz, justicia social, internacionalismo, solidaridad y la lucha contra el imperialismo, la ocupación y todas las formas de opresión.”

Aprovecharon la oportunidad “para denunciar la inclusión injusta e ilegal de Cuba en la arbitraria lista estadounidense de los llamados “patrocinadores estatales del terrorismo”, que hoy priva a la isla de un acceso internacional significativo; listado “que no tiene legitimidad al estar elaborado por un estado que a su vez fomenta el terrorismo del imperialismo, las intervenciones y los golpes de estado montados contra pueblos inocentes”.

“AKEL seguirá apoyando firmemente a Cuba hasta que se levante finalmente el bloqueo, hasta que prevalezca el respeto al derecho internacional y hasta que todos los pueblos puedan decidir libremente sobre su presente y su futuro.”

Al rememorar la victoria de una nación pequeña que pudo demostrar cómo se puede derrocar la injusticia cuando posee unidad, voluntad política y fe en su propia fuerza, Damianou también rindió tributo al Comandante en Jefe, Fidel Castro, como una de “las figuras más icónicas del último siglo”, cuyo nombre “se volvió sinónimo de la defensa de la dignidad de Cuba frente a todas las formas de interferencia e imposición externa”.

Una velada que culminó con la presentación que hiciera el embajador cubano del audiovisual “Fidel”, concebido por el Centro homónimo de La Habana y traducido al griego para este homenaje, a partir de testimonios de la escritora, periodista y ensayista cubana Katiuska Blanco, quien rememora inolvidables vivencias de su quehacer como colaboradora del Comandante en Jefe, durante sus últimos 17 años de fecunda vida.

Embajada de Cuba en Chipre.

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