Junto a una comitiva de funcionarios de la Embajada de la Mayor de las Antillas y representantes de la Corporación Antillana Exportadora (ANTEX) visitaron las ciudades Mbanza Kongo y Soyo en la Provincia de Zaire, Angola, donde sostuvieron encuentros con S.E. Sr. Adriano Mendes de Calvalho, gobernador de la Provincia y otras autoridades locales.
La agenda de trabajo incluyó desplazamientos hacia el hospital provincial, la sede de la Dirección Provincial de Salud, y la Escuela Superior de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades en la ciudad de Mbanza Kongo; así como la dirección administrativa del Municipio de Soyo, donde fueron recibidos por el presidente, el Instituto Superior Politécnico de la ciudad, y el Hospital Municipal de Soyo.
Compartieron con cooperantes cubanos que cumplen sus responsabilidades como parte de la asistencia técnica que brindan en la hermana nación, en sectores paritarios para el país. En todas las reuniones con las autoridades políticas y técnicas primaron los elogios hacia nuestros compatriotas por la profesionalidad, el ejemplo de buenos trabajadores y la humanidad en el trato, así como la permanente disposición a cumplir sus responsabilidades sin escatimar días ni horas. Sus rostros, nombres y apellidos son el verdadero significado de esa rebelde isla en el Caribe para sus pacientes, alumnos o el angolano común.
Hubo un intercambio con antiguos estudiantes angolanos en Cuba, más conocidos como "Caimaneros", con quienes se compartió el amor por la que consideran su segunda patria. Hablaron sobre iniciativas y acciones en beneficio de ambos pueblos.
No faltaron momentos para conocer la historia, cultura y tradiciones de los territorios visitados, en especial los valores universales que justificaron la declaración por la UNESCO de la ciudad de Mbanza Kongo - antiguo centro político y administrativo del otrora Reino del Congo - como Patrimonio de la Humanidad, en el año 2017. Visitaron el cementerio de los antiguos reyes, las ruinas de lo que fue la primera catedral católica en África Subsahariana, y el palacio donde vivió el último rey. En este lugar tuvieron el honor de compartir con descendientes del soberano y ancianos eminentes.
