París, 16 de julio de 2026.– La UNESCO acogió este jueves la ceremonia de entrega del Premio UNESCO-Carlos J. Finlay de Microbiología, uno de los galardones científicos de mayor tradición dentro del sistema de premios de la Organización, instituido por iniciativa de Cuba y que se aproxima al aniversario 50 de su creación.
La ceremonia estuvo presidida por el Director General de la UNESCO, Khaled El-Enany, y el ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Armando Rodríguez Batista, quienes hicieron entrega del Premio al destacado científico tailandés Dr. Direk Limmathurotsakul, en reconocimiento a sus sobresalientes contribuciones a la investigación de las enfermedades infecciosas, la integración entre la microbiología clínica y las políticas de salud pública, así como a su labor en favor de la cooperación científica internacional, especialmente en los países en desarrollo.
En sus palabras, el Director General de la UNESCO expresó un especial reconocimiento a Cuba por haber sostenido, durante casi cinco décadas, este importante galardón internacional.
Afirmó que Cuba constituye un ejemplo de cómo los Estados Miembros pueden apoyar la cooperación científica internacional a través de la UNESCO, no solo mediante el financiamiento de iniciativas, sino también otorgando visibilidad y reconocimiento a ámbitos de investigación que resultan esenciales para alcanzar el desarrollo sostenible.
Sus palabras destacaron el valor del Premio como un símbolo del compromiso compartido entre Cuba y la UNESCO con la promoción de la excelencia científica, la solidaridad internacional y el papel del conocimiento como instrumento para mejorar la vida de los pueblos.
Al intervenir en la ceremonia, el ministro Armando Rodríguez Batista afirmó que representaba un alto honor para Cuba participar en la entrega de uno de los premios científicos de mayor prestigio y permanencia dentro del sistema de la UNESCO, aprobado por el Consejo Ejecutivo de la Organización a iniciativa de Cuba en 1977.
Recordó que el Premio honra la memoria del doctor Carlos J. Finlay, uno de los científicos cubanos más universales, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla y autor de decisivas contribuciones al estudio de enfermedades como el cólera, la malaria y la tuberculosis, cuyo legado continúa inspirando la búsqueda de soluciones científicas para proteger la salud de la humanidad.
El titular del CITMA evocó asimismo las enseñanzas dejadas por la pandemia de la COVID-19 y rindió homenaje a los científicos cubanos que, en medio de extraordinarias dificultades, desarrollaron vacunas propias para proteger a la población.
"Cuando existe voluntad política y compromiso con la ciencia, no hay imposibles", afirmó el Ministro al reconocer la labor de la comunidad científica cubana.
Rodríguez Batista reiteró el firme respaldo de Cuba al liderazgo de la UNESCO en la promoción de la cooperación científica internacional y subrayó que, en un escenario marcado por conflictos, crecientes tensiones internacionales y la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, como el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba —recrudecido este año con nuevas medidas que afectan severamente el acceso del país a recursos energéticos—, resulta más necesario que nunca fortalecer la solidaridad y la cooperación científica internacional como un escudo en defensa de la paz y del desarrollo de los pueblos.
El Ministro destacó igualmente que la presente edición del Premio adquiere un significado especial al coincidir con el centenario del nacimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, impulsor de la política científica de la Revolución Cubana y promotor de la visión de convertir a Cuba en un país de hombres y mujeres de ciencia.
Al recibir la distinción, el profesor Direk Limmathurotsakul evocó la figura del científico cubano Carlos J. Finlay y destacó que honrar su legado significa reconocer a un hombre que defendió, incluso frente al escepticismo de su época, la existencia de un mecanismo invisible transmitido por un mosquito como causa de la fiebre amarilla, descubrimiento que permitió salvar millones de vidas.
El investigador tailandés expresó que recibía el Premio en nombre de todos los microbiólogos, trabajadores de la salud y responsables de políticas públicas de su país que han dedicado sus esfuerzos al enfrentamiento de enfermedades infecciosas y de la resistencia a los antimicrobianos, manteniendo vivo el espíritu de compromiso científico que caracterizó a Carlos J. Finlay.
Con la entrega de este reconocimiento, Cuba y la UNESCO renovaron su compromiso histórico con la promoción de la excelencia científica, la cooperación internacional y el papel de la microbiología y las ciencias de la vida como herramientas esenciales para construir un desarrollo sostenible, inclusivo y al servicio de toda la humanidad.
A continuación, se reproduce la íntegramente la intervención del ministro:
Excmo. Sr. Khaled El-Enany, Director General de la UNESCO,
Excmo. Sr. Khonder Thala, embajador de Bangladesh y presidente de la 43 Conferencia General de la UNESCO,
Excelentísimos Ministros, autoridades científicas invitadas
Excelencias, Delgados Permanentes ante la UNESCO,
Estimados colegas y amigos,
Es un alto honor y orgullo representar a Cuba en esta ceremonia, en la que reconoceremos al laureado de la más reciente edición del Premio UNESCO Carlos J. Finlay para Microbiología, uno de los de más larga data en el sistema de Premios de la UNESCO, aprobado por su Consejo Ejecutivo, a iniciativa de Cuba, en 1977.
Lleva el nombre de uno de los más prestigiosos científicos cubanos, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarrilla y quien hizo, además, importantes contribuciones al estudio de otros padecimientos tales como el cólera, la malaria y la tuberculosis.
Rinde homenaje a su legado en la incansable búsqueda de alternativas de saneamiento público para el control y erradicación de enfermedades trasmisibles.
Recuerdo en estos momentos, el complejo escenario global vivido con la COVID-19, en el que la entrega de los científicos fue fundamental para superar la pandemia, aunque al mismo tiempo mostró la vulnerabilidad de un orden internacional injusto, inequitativo y desigual.
Permítanme aprovechar la ocasión para rendir merecido homenaje a los científicos cubanos, crecidos en esas difíciles circunstancias, que contribuyeron a salvarnos con vacunas propias, demostrando que cuando hay voluntad y compromiso político, no hay imposibles.
Estimado Director General
Estimados colegas y amigos
Nos complace que este año el jurado del Premio ha reconocido al Dr. Direk Limmathurotsakul, destacado científico de Tailandia, con una amplia labor en la investigación de enfermedades infecciosas, que da continuidad al legado y obra de Finlay.
Sus resultados en la efectiva integración de la microbiología clínica, las políticas de salud pública y la cooperación internacional, en particular, en la obtención de resultados en países en desarrollo, lo han hecho merecedor de esta alta distinción. Hoy se abre un nuevo camino en la cooperación bilateral e internacional, que salen fortalecidas.
Lo felicitamos calurosamente por estos resultados y por su compromiso con el desarrollo científico para todos.
Estimado Director General
Estimados colegas y amigos
Cuba se enorgullece de la histórica y fructífera relación de cooperación con la UNESCO, en especial en este ámbito, comprometidos en la imprescindible tarea de colocar a la Ciencia en el centro del desarrollo sostenible.
Reafirmamos el liderazgo de la Organización en la promoción de la cooperación y solidaridad científica internacional, cada vez más necesaria para hacer frente a los crecientes desafíos de la Humanidad, en particular, para alcanzar el bienestar de la población de nuestros países.
En momentos en que crecen los conflictos internacionales, la agresividad y hostilidad contra naciones soberanas, se imponen sanciones coercitivas unilaterales, como el bloqueo económico, comercial y financiero que por más de 6 décadas impone el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, recrudecido cruelmente este año con un bloqueo energético, crece también la urgencia de fortalecer la cooperación y solidaridad científica internacional, como escudo protector de la paz mundial.
Tiene la UNESCO una enorme tarea por delante, en la que podrá seguir contando con Cuba siempre.
Estimado Director General,
Estimados colegas y amigos,
La entrega del Premio este año adquiere una significación especial al coincidir con la conmemoración del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución cubana y artífice del desarrollo de las Ciencias en nuestro país.
Su visionario y comprometido liderazgo, promovió desde fecha tan temprana como 1961, la meta de convertir a Cuba en un país de hombres y mujeres de ciencia y de pensamiento, lo cual ha sido la base de nuestro desarrollo científico.
Nos acompaña en la tarde de hoy, la Dra. Guadalupe Guzmán.
Destacada científica cubana, miembro del Jurado de este Premio en edición anterior y laureada del Premio Internacional L’Oreal-UNESCO “La Mujer y la Ciencia”, la Dra. Guzmán es fruto de esa política de los primeros años de la Revolución y fiel ejemplo del protagonismo de la mujer cubana en la inmensa obra de desarrollar el país, venciendo todas las adversidades. Es un ejemplo, particularmente, de la entrega de las mujeres científicas.
Es un gran honor y orgullo saludarla de manera especial.
Envío un saludo especial también al Dr. Vicente Verez Bencomo, prestigioso científico cubano, director del Instituto Finlay de Vacunas y miembro del jurado de este Premio, quien lamentablemente no ha podido acompañarnos hoy.
Saludo calurosamente y agradezco especialmente a los miembros del jurado por su comprometida labor en la preservación y protección del legado del Dr. Carlos J. Finlay. Para todos ellos un fuerte aplauso.
Un mundo mejor es posible y requiere del esfuerzo de todos, en especial de los hombres y mujeres de Ciencias. Cuenten con Cuba para seguir avanzando en estos esfuerzos, a pesar de todas las dificultades.
Me complace sumarme a las felicitaciones al Dr. Limmathurotsakul, galardonado con este prestigioso reconocimiento.
Muchas gracias
