Intervención de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de la República de Cuba en la XXIII Cumbre del ALBA-TCP. Caracas, 24 de abril de 2024
Hermano Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, anfitrión de esta oportuna Cumbre del ALBA-TCP:
Estimados Hermanos, comandante Daniel Ortega y Presidente Luis Alberto Arce,
Estimados Hermanos Primeros Ministros Skerrit, Gaston, Ralph y Phillips
Representantes de la familia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos;
Estimado Arreaza, secretario Ejecutivo del ALBA-TCP;
En primer lugar quiero dar las gracias por convocarnos en “la hora de los hornos”. Martí definía la hora de los hornos como el tiempo revolucionario de estar juntos y cito sus palabras: “en la obra de previsión y ordenamiento, de juicio amplio y acción cordial, todos los que tienen un pecho con que arremeter, y mente para ver de lejos, y manos con que ejecutar. Y sin recelos y sin exclusiones. Y sin olvido de lo verdadero y de lo justo. Y sin antipatías tenaces. Es la hora de los hornos, en que no se ha de ver más que la luz”. Y precisamente el ALBA está dando luz.