Diez acápites de la Helms-Burton que ofenden a todo cubano.
El lapicero con que el que el presidente William Clinton firmó la Ley Helms-Burton, el 12 de marzo de 1996, fue entregado inmediatamente a Jorge Mas Canosa, el jefe por entonces de la Fundación Nacional Cubano-Americana, que era el cuartel general en la Florida de los actos terroristas y la subversión contra Cuba.
Más que un gesto simbólico, era la prueba de quién se había anotado una victoria, a costa del derecho internacional, la Constitución y las facultades ejecutivas para conducir la política exterior de los Estados Unidos.




