Señor Presidente,
Cuba ha abogado y trabajado siempre por un Consejo de Derechos Humanos capaz de enfrentar los complejos retos que tiene la comunidad internacional en esta materia, de los que ningún país está exento.
Defendemos la objetividad, imparcialidad y transparencia en las labores de ese órgano, y que sus procedimientos y mecanismos trabajen sobre la base de información veraz y contrastada.
Han pasado ya 60 años y sigue siendo joven. No, no es una metáfora basada en la edad de sus miembros, sino una certeza que parte de la capacidad que, como organización, ha mostrado la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) para renovar sus prioridades, sus metas, los objetivos que mueve el hacer, la contribución a la Patria, y no cualquiera, sino la justa, para cada momento de la historia vivida a lo largo de seis décadas.