La superioridad de la industria militar y el dinero sustentan las declaraciones prepotentes y discriminatorias de sus dueños, pero nunca bastarán para erradicar la resistencia de los pueblos. Las balas podrán cerrar los ojos de 32, miles o millones de hombres; sin embargo, la rabia y el dolor crecidos solo multiplicarán sus sueños y convicciones. Existe una diferencia esencial entre quienes asesinan a sueldo y aquellos dispuestos a perecer por amor.
Familiares;
Compañeros de armas y amigos de nuestros combatientes; compatriotas:
El 3 de enero de 2026, en la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, Venezuela fue arteramente atacada por orden del presidente estadounidense Donald Trump.
Como guiando manualmente a su pueblo, la estatua de José Martí en la Tribuna Antimperialista de La Habana parecía señalar el camino a la multitud de cubanos que se congregó esta mañana. La concentración fue una reafirmación del compromiso con la Patria y un solemne homenaje a los 32 combatientes caídos heroicamente durante el criminal ataque perpetrado por el gobierno de EEUU contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.