«No existen conversaciones con el gobierno de EE. UU., salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio», afirmó el Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Subrayó que «Siempre hemos tenido disposición a sostener un diálogo serio y responsable con los distintos gobiernos de EE. UU., incluido el actual, sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo, principios de Derecho Internacional, beneficio recíproco sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia".
El presidente Donald Trump ha lanzado una nueva amenaza contra Cuba. No son los desvaríos de «un loco». Hay suficientes evidencias acumuladas durante las últimas semanas que demuestran que, para ocultar la crisis interna de su país, el escándalo del caso Epstein, los asesinatos del ICE, el advenimiento irreversible de un mundo multipolar y la pérdida de credibilidad de los Estados Unidos en el escenario internacional, el emperador estadounidense está dispuesto a actuar como Hitler.