En su discurso destacó que “De marzo de 2023 a febrero de 2024, las afectaciones al sector energético y minero también fueron notables y ascendieron a USD 388.239.830. “Una de las acciones más reprobables, por su crueldad y violación del derecho internacional, ha sido la obstrucción de los envíos de combustible a Cuba desde 2019. Se trata de una nueva modalidad de bloqueo, no aplicada anteriormente, pero directamente en línea con los esfuerzos de amenazar, coaccionar, infundir miedo y sancionar a todo aquel que esté involucrado en el suministro de combustible a Cuba. El bloqueo económico también ha agudizado las limitaciones de acceso financiero y crediticio para reparar las plantas termoeléctricas del país y adquirir las tecnologías y el combustible requeridos para garantizar un suministro estable de energía a la población y a los sectores estratégicos de la economía nacional. Como resultado, se han producido constantes interrupciones en el suministro eléctrico que han generado estrés, agotamiento emocional y angustia en la población; han puesto en riesgo el sistema de refrigeración y cocción de alimentos en los hogares, a la vez que han tenido un impacto transversal en la productividad y han obstaculizado el buen funcionamiento del país”.