La firmeza de Cuba frente a los señores de la guerra
Hace treinta años, me preguntaba yo, a propósito de la actitud del gobierno de los Estados Unidos, que prohibía que sus ciudadanos viajaran libremente a Cuba: «Si esta Isla es, como dicen, el infierno, ¿por qué los Estados Unidos no organizan excursiones para que sus ciudadanos la conozcan y se desengañen?».
Ahora, me lo sigo preguntando.
Hace diez años, formulaba otra pregunta sobre la infiernización de Cuba: «¿Por qué voy a confundirla, ahora, con el infierno, si yo nunca la he confundido con el Paraíso?».
Y ahora, me lo sigo preguntando.









