Nueva York, 22 de septiembre de 2017. “Cuba nunca aceptará ni imposiciones, ni renunciará a sus principios”, reafirmó el Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla en respuesta a las declaraciones irrespetuosas, ofensivas e injerencistas contra Cuba y el gobierno cubano, realizadas hace tres días por el presidente Donald Trump.
En su discurso durante el debate general del 72 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el Canciller cubano también denunció la decisión del Gobierno estadounidense de endurecer el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba y anunció que el 1º de noviembre, la delegación de la isla presentará una vez más, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba”, expresión del legítimo reclamo del pueblo cubano , que seguirá denunciando el recrudecimiento de esa política más allá de las amenazas del vecino imperial.
Rodríguez Parrilla abordó además, temáticas de interés regional e internacional como el apoyo de Cuba a Venezuela y Nicaragua ante las recientes maniobras injerencistas y anti latinoamericanas del gobierno de los Estados Unidos de América; el reclamo de un tratamiento justo y diferenciado hacia las islas del Caribe y el Pacifico, altamente afectadas por el cambio climático; la necesidad de una solución pacífica y negociada a la guerra en Siria, sin injerencia externa y con pleno respeto a su soberanía e integridad territorial; el reclamo de independencia del pueblo de Puerto Rico; la necesidad de una solución pacífica y duradera para la crisis del Medio Oriente que pasa por el respeto al derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación; entre otros temas de la agenda internacional.
Al abordar el proceso de reformas del Secretario General de la ONU, el Canciller cubano recordó que el mismo debe proponerse como objetivo esencial que las Naciones Unidas responda a las necesidades acuciantes de los pueblos y las grandes mayorías desfavorecidas, protegiendo y reforzando el multilateralismo frente a los intereses imperialistas de dominación y hegemonía. Asimismo, llamó al respeto de los principios de igualdad soberana, integridad territorial de los Estados y no injerencia en sus asuntos internos; rechazando cualquier reinterpretación a la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
Al concluir su intervención sentenció: “Mientras que en el mundo crece la desigualdad, la opulencia de unos pocos y la marginación de muchos, el pueblo cubano continuará su lucha por alcanzar la sociedad más justa posible. Seguiremos avanzando con paso firme en el camino de trasformaciones revolucionarias decidido soberanamente por cubanas y cubanos para el perfeccionamiento de nuestro socialismo”
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
