Nueva York, 12 de enero de 2026. — El Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, intervino en la reunión del Consejo de Seguridad en formato de Fórmula Arria, titulada “El avance de nuevos paradigmas para la construcción de la paz: fortalecimiento de enfoques inclusivos y sostenibles para la consolidación de la paz”, donde alertó sobre la peligrosa promoción de una doctrina basada en la fuerza, el poder y la coerción, en abierta contradicción con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
El diplomático cubano denunció recientes declaraciones del asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Stephen Miller, como evidencia del intento de imponer un orden internacional sustentado en el unilateralismo y la supremacía militar, en detrimento de la diplomacia y el multilateralismo, con el objetivo de socavar el sistema internacional basado en normas.
En ese contexto, Cuba reiteró su más enérgica condena a la agresión militar de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, así como su absoluto respaldo y solidaridad con su pueblo y su gobierno, y exigió la inmediata liberación del Presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y de la compañera Cilia Flores, en apego al Derecho Internacional y a la Carta de la ONU.
El Embajador Soberón advirtió que esta agresión responde a ambiciones hegemónicas ancladas en la Doctrina Monroe y a la pretensión de controlar los recursos naturales de Venezuela y la región, con el propósito de amedrentar a los gobiernos de América Latina y el Caribe y vulnerar los principios de la Proclama de la región como Zona de Paz, incrementando los riesgos para la paz y la estabilidad internacionales.
Asimismo, alertó sobre la incongruencia de que Estados Unidos, mientras incrementa de manera récord su gasto militar, se retire de una treintena de agencias, programas y oficinas del sistema de las Naciones Unidas, evidenciando su desprecio por el multilateralismo y por agendas esenciales como el desarrollo sostenible, la igualdad, la protección ambiental y la lucha contra el racismo.
Finalmente, reafirmó el papel central de las Naciones Unidas para enfrentar las amenazas a la paz y la seguridad internacionales, la necesidad de erradicar las causas estructurales de los conflictos y de priorizar la cooperación, el diálogo y el respeto mutuo. Denunció igualmente el recrudecimiento del bloqueo contra Cuba y las nuevas amenazas de coerción económica, ratificando que el pueblo cubano no cederá ante presiones ni chantajes y mantendrá su firme compromiso con la soberanía, el Derecho Internacional y el multilateralismo.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
