La Habana, 19 de diciembre de 2025. – La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó este 18 de diciembre, por unanimidad de sus diputados, la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), un instrumento jurídico de avanzada que actualiza y consolida el marco legal para el Sistema Nacional de CTI, en correspondencia con los desafíos del desarrollo económico y social del país y con los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Esta legislación integral, resultado de un amplio proceso de consulta y perfeccionamiento, sustituye a la Ley de Ciencia y Tecnología vigente desde 1994, respondiendo a las transformaciones del escenario científico-técnico nacional e internacional y al impulso estratégico que el Estado cubano confiere a este sector.
La nueva Ley establece los principios, objetivos y la organización del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, con la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) como órgano rector metodológico y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) como autoridad administrativa nacional. Entre sus aspectos más destacados se encuentran:
- Fortalecimiento del marco institucional: Define claramente los roles de las entidades, organizaciones y actores del sistema, promoviendo una mayor integración y coordinación entre los sectores estatal, empresarial y académico.
- Impulso a la innovación empresarial: Prioriza la vinculación de la ciencia con la producción y los servicios, estableciendo incentivos y mecanismos para que las empresas asuman un papel protagónico en los procesos de innovación y transferencia tecnológica.
- Gestión del Talento y Capital Humano: Reconoce al talento humano como el activo fundamental del sistema. Establece políticas para la formación, capacitación, retención, motivación y movilidad de los profesionales de la CTI, con atención especial a la plena incorporación de las mujeres y las jóvenes generaciones de científicos.
- Financiamiento y recursos: Propicia un modelo de financiamiento diversificado y sostenible, que complementa el presupuesto estatal con fuentes propias generadas por la actividad de innovación, proyectos de colaboración internacional y otras vías.
- Ciencia Abierta y Publicaciones: Promueve los principios de la ciencia abierta, el acceso a la información científica y el fortalecimiento de las publicaciones nacionales especializadas.
- Regulación de aspectos éticos y de bioseguridad: Incluye disposiciones relacionadas con la ética de la investigación, la bioética y la gestión de riesgos en áreas sensibles como la biotecnología y la inteligencia artificial, alineándose con los principios promovidos por la UNESCO.
La Ley General de CTI se alinea con los mandatos y recomendaciones de la UNESCO, cuyo programa para la Ciencia busca fortalecer las capacidades científicas, tecnológicas y de innovación de los Estados Miembros, promover políticas basadas en la evidencia y fomentar la cooperación internacional para la paz y el desarrollo sostenible. La legislación cubana responde directamente a prioridades de la UNESCO como la promoción de la Recomendación sobre la Ciencia Abierta y la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial.
Con esta Ley, Cuba reafirma su compromiso político con un modelo de desarrollo basado en el conocimiento, la soberanía tecnológica y la innovación inclusiva. La norma constituye un respaldo fundamental al potencial científico de la nación y un marco propicio para intensificar la cooperación internacional en este ámbito estratégico, en sintonía con los esfuerzos globales para utilizar la ciencia, la tecnología y la innovación como motores para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
