Embajador de Cuba a Echourouk: El bloqueo norteamericano apunta contra la existencia del pueblo cubano – Echourouk (digital 2.7.2026, impreso 3.7.2026) - Entrevista realizada por Fouad Al-Ajroudi.
El embajador de la República de Cuba en Túnez, Orlando Requeijo Gual, afirmó que la administración estadounidense intenta provocar una revolución contra el sistema cubano mediante el hambre del pueblo. En una entrevista concedida a Echourouk, calificó las consecuencias del bloqueo económico estadounidense de sumamente graves, especialmente desde el punto de vista humanitario.
Explicó que la interrupción del suministro de petróleo desde el exterior, debido al temor de las empresas extranjeras a ser objeto de sanciones estadounidenses, ha provocado una grave crisis que afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana, desde el transporte hacia los lugares de trabajo y estudio hasta el funcionamiento de los servicios esenciales.
Añadió que la mayoría de las regiones del país sufren cortes de electricidad de hasta 20 horas al día, lo que agrava el sufrimiento de la población, especialmente durante el verano, y perturba el funcionamiento de servicios vitales, incluidos los hospitales, que se ven obligados a aplazar intervenciones quirúrgicas por la escasez de electricidad.
Asimismo, señaló que la interrupción del suministro de petróleo obliga al pueblo cubano a depender de sus propios recursos, que cubren menos del 40 % de las necesidades nacionales. Esta situación genera enormes dificultades en diversos sectores, como la industria, y ha llevado a muchas compañías extranjeras de transporte a reducir sus operaciones, afectando también al turismo, uno de los principales pilares de la economía cubana.
El embajador explicó además que las características del crudo pesado cubano obligan a mezclarlo con petróleo ligero importado para poder refinarlo. Según indicó, el bloqueo estadounidense dificulta este proceso de refinación y afecta el funcionamiento de las centrales eléctricas. A pesar de ello, destacó que Cuba confía en la capacidad y experiencia de sus recursos humanos para hacer frente a los desafíos derivados de la interrupción del suministro energético, especialmente en las refinerías.
Indicó igualmente que, ante el agravamiento de la crisis humanitaria causada por el bloqueo, el Gobierno cubano solicitó la celebración de una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas el próximo 7 de julio, con el fin de informar a los Estados miembros sobre las consecuencias que, según La Habana, tiene este bloqueo y que considera contrarias al derecho internacional y a los principios humanitarios.
Reveló, por otra parte, que la administración estadounidense ejerce fuertes presiones sobre los Estados miembros para impedir la celebración de dicha sesión y obstaculizar la adopción de una resolución de condena al bloqueo, subrayando que convocar una sesión de la Asamblea General constituye un derecho legítimo de todos los Estados miembros de las Naciones Unidas.
El embajador concluyó que Estados Unidos utiliza el hambre como instrumento de presión para incitar al pueblo cubano a rebelarse contra su sistema político. No obstante, afirmó que, pese a las difíciles condiciones de vida, los cubanos son conscientes de los objetivos de la política estadounidense y de lo que calificó como una estrategia destinada a provocar el caos.
En este contexto, sostuvo que la política de la administración estadounidense favorece la ley del más fuerte y pone en peligro la soberanía de los Estados, así como el sistema internacional de paz y seguridad. Añadió que el presidente estadounidense, Donald Trump, actúa como si fuera un emperador y practica, según sus palabras, las formas más extremas de terrorismo de Estado.
También afirmó que Estados Unidos intenta demonizar a Cuba mediante acusaciones falsas para justificar acciones hostiles que, en su opinión, representan una amenaza existencial para el pueblo cubano. Consideró que el bloqueo petrolero constituye una forma de genocidio y una grave violación del derecho internacional humanitario.
Asimismo, aseguró que Cuba toma muy en serio las amenazas estadounidenses de una intervención militar directa y observó que la hostilidad de Washington hacia La Habana no ha dejado de intensificarse.
Por otra parte, explicó que, paralelamente a los esfuerzos diplomáticos para denunciar las políticas estadounidenses e impulsar una posición firme de la comunidad internacional contra el bloqueo, el Gobierno cubano trabaja para aliviar las dificultades de la población. Entre las medidas adoptadas destacó importantes incentivos para fomentar el uso de la energía solar con el fin de reducir los efectos del bloqueo petrolero.
Añadió que, durante los últimos días, el Gobierno cubano aprobó más de 170 medidas destinadas a reforzar la descentralización, ampliar las competencias de las autoridades locales y dinamizar la economía, especialmente mediante el fomento de la inversión extranjera.
Finalmente, expresó su reconocimiento por el apoyo político y humanitario brindado por numerosos países, en particular China, Rusia, México y Colombia.
