Nueva York, 22 de julio de 2026. – Cuba reafirmó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que la gestión de los recursos naturales solo puede contribuir a la paz, la seguridad y la prosperidad cuando se respeta plenamente la soberanía permanente de los Estados sobre sus riquezas, el Derecho Internacional y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Así lo expresó el Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, durante el debate abierto de alto nivel "La gestión de los recursos naturales: la base de la paz, la seguridad y la prosperidad".
El diplomático cubano recordó que el saqueo histórico de los recursos naturales de los pueblos del Sur Global, resultado del colonialismo y de prácticas neocoloniales, continúa alimentando las desigualdades del orden económico internacional. En ese contexto, reafirmó que la soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos constituye un derecho reconocido por la Resolución 1803 (XVII) de la Asamblea General y una condición indispensable para el desarrollo sostenible.
Soberón denunció que las medidas coercitivas unilaterales violan el Derecho Internacional y afectan gravemente la capacidad de los Estados para administrar soberanamente sus recursos. Expuso que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, vigente desde hace casi siete décadas, y su aplicación extraterritorial obstaculizan el comercio legítimo, la cooperación económica, las inversiones y el acceso del país a recursos esenciales, particularmente en sectores estratégicos como la energía, la minería, la infraestructura, la salud y la producción de alimentos.
El Representante Permanente subrayó que ningún Estado tiene autoridad para impedir el comercio legítimo entre países soberanos ni para sancionar a empresas, bancos, navieras o entidades financieras que participan en operaciones compatibles con el Derecho Internacional. Reiteró que estas acciones constituyen una violación de los principios que rigen el comercio internacional, la libertad de navegación y la igualdad soberana de los Estados.
Durante su intervención, Cuba reafirmó igualmente el derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación y a la soberanía sobre sus recursos naturales, denunciando que la ocupación israelí priva al pueblo palestino del control sobre sus riquezas. Asimismo, reiteró la necesidad de poner fin al saqueo de los recursos naturales del pueblo saharaui en el territorio no autónomo del Sahara Occidental, pendiente de descolonización.
Cuba concluyó reiterando que la paz duradera requiere el respeto al Derecho Internacional, el multilateralismo y una cooperación internacional genuina que promueva la transferencia de tecnologías, el acceso equitativo al financiamiento y el fortalecimiento de las capacidades nacionales para la gestión sostenible de los recursos naturales. Asimismo, reafirmó su compromiso con la defensa de la soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales y con la construcción de un orden económico internacional más justo y equitativo.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
