Nueva York, 1º de septiembre de 2026. — Cuba reafirmó este martes, durante la Reunión Internacional sobre Asistencia a las Víctimas y la Remediación Ambiental para los Estados Miembros afectados por el uso o ensayo de armas nucleares, celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, su compromiso con la eliminación total de esas armas y con la atención integral a las comunidades que continúan padeciendo sus consecuencias humanas y ambientales.
El Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, recordó que los bombardeos atómicos de Estados Unidos contra Hiroshima y Nagasaki provocaron más de 210 mil muertes y heridas mortales, además de consecuencias sanitarias, ambientales y económicas que han trascendido generaciones. Subrayó que los daños derivados del uso y ensayo de armas nucleares son indiscriminados, incontrolables, irreversibles, transgeneracionales y persistentes.
Soberón Guzmán advirtió que, en un contexto en el que el Gobierno de Estados Unidos pretende imponer la paz mediante la fuerza, la seguridad de todos los pueblos está en riesgo. Denunció la contradicción de que Washington califique injustificadamente a Cuba como una amenaza para su seguridad nacional, mientras recrudece a niveles sin precedentes el bloqueo económico, comercial y financiero contra el pueblo cubano, mantiene desde hace ocho meses un cruel cerco energético y recurre de manera frecuente y sistemática a amenazas de agresión militar directa contra el país.
El diplomático cubano destacó el valor del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN) como primer instrumento jurídico internacional que prohíbe categóricamente estas armas e incorpora una sólida dimensión humanitaria. Cuba reiteró su llamado a la universalización del Tratado y al cumplimiento efectivo de sus obligaciones en materia de asistencia a las víctimas y remediación de las áreas contaminadas, con especial atención a las comunidades afectadas y pleno respeto a la soberanía de los Estados.
Asimismo, Cuba reconoció la contribución de las estructuras de la Comisión Preparatoria de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y destacó la complementariedad entre el TPAN y el TPCEN. En ocasión del 30º aniversario de la apertura a la firma de este último, exhortó a los Estados que todavía no lo hayan firmado o ratificado a hacerlo sin más dilación.
Como parte de la primera región densamente poblada del planeta declarada Zona Libre de Armas Nucleares y proclamada además como Zona de Paz, Cuba ratificó desde Naciones Unidas su compromiso con un mundo libre de armas nucleares, sustentado en la cooperación, la solidaridad y el respeto irrestricto a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho Internacional. “El desarme nuclear es una cuestión de supervivencia humana”, reafirmó la delegación cubana.
Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
