Señor Presidente,
La esclavitud y la trata de personas no son un problema del pasado. Entre 2020 y 2023, se identificaron 202.478 víctimas de trata de persona y se estima que existen casi 50 millones de personas en todo el mundo sometidas a diversas formas de “esclavitud contemporánea”.
Coincidimos con el informe de la Relatora Especial en que los efectos negativos de fenómenos como los conflictos armados, la pobreza, la desigualdad y la migración irregular continúan creando las condiciones para revertir los avances alcanzados contra ambos flagelos.
Cuba considera indispensable redoblar los esfuerzos nacionales eliminar todas las formas de trata de personas y esclavitud moderna.
Nuestro país mantiene una política de tolerancia cero frente a la trata de personas y las formas contemporáneas de esclavitud, sustentada en un marco jurídico que combina la prevención, el enfrentamiento y la protección de las víctimas.
El Código Penal prevé severos marcos sancionadores para los delitos de trata de personas en sus diversas modalidades, que incluyen la explotación laboral y sexual, los trabajos forzosos, el matrimonio forzado, la servidumbre, la extracción de órganos y las prácticas análogas a la esclavitud.
La protección de las víctimas de estos delitos es una prioridad para el Estado cubano. Las autoridades cubanas garantizan mecanismos de atención especializada, con la participación de instituciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil.
Muchas gracias.
