76 AGNU: Intervención del Embajador Pedro L. Pedroso Cuesta, en actividad de solidaridad con Cuba en la sede de la Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas. Nueva York, 18 de marzo de 2022.

Estimados amigos:

Es un honor para nosotros acoger este encuentro en víspera del inicio de la Conferencia internacional de normalización entre Estados Unidos y Cuba, que sesionará mañana sábado 19 y el domingo 20 de marzo, en la sede de The People´s Forum, organizada por el Movimiento de Solidaridad con nuestro país.

Nos satisface y agradecemos la presencia de ustedes en nuestra Misión en representación del Movimiento de Solidaridad. Reciban un cálido saludo y nuestra gratitud por sus incontables muestras de apoyo a nuestro país.

Deseo resaltar la presencia en esta actividad de una delegación de la Federación de Mujeres Cubanas encabezada por su Secretaria General, la cra. Teresa Amarelle Boué.

Estimados amigos:

Desde inicios del año 2020, como casi todos los países, Cuba fue afectada por la pandemia de la COVID19 que ha implicado desafíos extraordinarios para todo el mundo. Sin embargo, en el caso de Cuba, el gobierno de EEUU asumió el virus como aliado en su despiadada guerra no convencional contra nuestro país y recrudeció, de manera deliberada y oportunista, el bloqueo económico, comercial y financiero. Debe recordarse que en cuatro años de mandato, la Administración del entonces presidente Donald Trump aplicó 243 medidas coercitivas unilaterales contra Cuba que se mantienen vigentes y en completa aplicación práctica por el actual gobierno estadounidense. Un número importante de esas medidas fueron adoptadas justo cuando la pandemia nos golpeaba con mayor severidad.

Como ustedes conocen, el daño humano del bloqueo es incalculable. La vida de ninguna familia cubana escapa de los efectos de esta inhumana política. Es innegable que constituye una violación flagrante y sistemática a los derechos humanos del pueblo de Cuba y el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de nuestro país.

En ese contexto, Cuba ha tenido que enfrentar, además, una agresiva campaña mediática, que ha recibido el apoyo público de algunos legisladores estadounidenses y operadores políticos, promotores de la estrategia de “cambio de régimen”.  

A pesar de la fuerte hostilidad del gobierno de EEUU en el contexto de la pandemia, Cuba logró sostener la vitalidad de los principales servicios en el país, atender a la población enferma, habilitar en tiempo récord más de una veintena de laboratorios de biología molecular, crear prototipos autóctonos de ventiladores pulmonares y kits de diagnóstico y desarrollar tres vacunas y dos candidatos vacunales contra la enfermedad.

Lo anterior es una clara constatación de que, en Cuba, el derecho a la vida es prioritario y la salud pública no es mercancía sino un derecho de todos y una responsabilidad del Estado. Hoy somos uno de los países más avanzados en el proceso de vacunación a su población y el primero que comenzó y concluyó la inmunización de sus niños, niñas y adolescentes de 2 a 18 años. Estamos comprometidos en aportar a otras naciones nuestras experiencias y resultados.

Estimados amigos,

No es legal ni ético que el gobierno de Estados Unidos someta a una nación pequeña como Cuba, por décadas, a una guerra económica incesante en aras de imponerle un sistema político y un gobierno que le son ajenos. Es inaceptable privar a un pueblo entero del derecho a la paz, al desarrollo, al bienestar y al progreso humano.

Es inaceptable que el gobierno de Estados Unidos ignore, por 29 años, las sucesivas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la necesidad de poner fin al bloqueo contra Cuba. Nuestro reclamo de que se elimine esa política genocida no cesará mientras permanezca vigente.

En esa batalla contamos con el apoyo de la abrumadora mayoría de la comunidad internacional. Contamos también con el respaldo de muchas personas de bien en el mundo, como ustedes queridos amigos, que han sido y son infatigables defensores del levantamiento del bloqueo y del derecho de nuestro pueblo a vivir en paz, con respecto y a decidir su propio destino.

Permítanme concluir reiterando que, frente a los desafíos, el pueblo y gobierno cubanos defenderán su Revolución convencidos de que esta “...es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.”

¡Viva el Movimiento de Solidaridad con Cuba en los Estados Unidos!

¡Vivan la Revolución Cubana y su pueblo!

Muchas gracias.

Ahora tengo el honor de invitar a la Secretaria General de la FMC a pronunciar una declaración.