Intervención de Embajador Yuri A. Gala López, Encargado de Negocios a.i de la Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, en el debate del tema 14 de la agenda de la AGNU “Cultura de Paz”. Nueva York, 14 de junio de 2023.

Señor presidente,

El mundo enfrenta aun la grave situación generada por la pandemia de la COVID-19, en un contexto en el que las consecuencias del colonialismo y del injusto orden económico internacional habían esparcido ya el hambre, la pobreza extrema, la exclusión, la ignorancia y la desigualdad, así como el peligro que representa el cambio climático para nuestra supervivencia.

A pesar de este complejo panorama, que debiera enfrentarse con un espíritu de cooperación y solidaridad, se atizan los conflictos y continúan acrecentándose los multimillonarios gastos en la modernización y ampliación de armamentos, incluidas las armas nucleares, recursos que pudieran ser utilizados para fomentar la paz y el desarrollo sostenible.  

¿Cuánto queda por hacer para lograr y disfrutar de una verdadera cultura de paz, que fomente el entendimiento entre los pueblos y la tolerancia y el respeto mutuo ante las diferencias?

No puede haber paz sin desarrollo económico y social, justicia y equidad para todos. No puede haber paz, ni consolidarse una cultura que la propicie, si no se cumplen estrictamente los propósitos y principios de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional, en particular la prohibición del uso y amenaza del uso de la fuerza, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, el respeto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos. Tampoco contribuyen a una cultura de paz la aplicación de medidas coercitivas unilaterales como herramienta de presión y la promoción de ideas supremacistas, racistas y xenófobas, que son científicamente falsas y moralmente inaceptables.

Señor Presidente:

Mi país, que ha tenido que vivir asediado durante más de 60 años bajo una amenaza constante, conoce y valora muy bien la importancia de la paz. Durante todos estos años, Cuba ha tenido que enfrentar el terrorismo de Estado, la agresión militar, la guerra bacteriológica, las constantes campañas de difamación y manipulación de la realidad cubana, y el bloqueo económico, comercial y financiero, que constituye un acto de guerra económica en tiempo de paz y daña al pueblo cubano en su cotidianidad. Todo ello procedente de un mismo país.

Frente a esta política de sistemática hostilidad, Cuba siempre ha defendido, su soberanía y su derecho a vivir en paz, con el modelo de país que nuestro pueblo ha elegido libremente.

Estamos firmemente comprometidos con la implementación de la Declaración y el Programa de Acción sobre una Cultura de Paz. Reafirmamos y defendemos el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, que fue firmada por los Jefes de Estado y de Gobierno, en La Habana, en el 2014.

Sin embargo, un mundo de paz seguirá siendo una utopía, mientras no se privilegie el multilateralismo y se respeten nuestras legítimas diferencias. La promoción de una cultura de paz es el camino hacia un mundo mejor, más justo y sostenible para todos.

Muchas gracias.