Nueva York, 20 de julio de 2023.
Señor Presidente:
Tomamos nota del informe del Secretario General, titulado ‘‘Una Nueva Agenda para la Paz’’. El documento amerita un análisis sosegado y amplio por los Estados Miembros. Al igual que otros insumos a considerar para la Cumbre del Futuro, las propuestas relacionadas con esta iniciativa deben ser resultado de un proceso de discusión y negociación intergubernamental inclusivo, que conduzca a los necesarios consensos.
Cualquier agenda para la paz que se acuerde, debe refrendar el papel central de la ONU para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, y el estricto apego a sus propósitos y principios. Debe respetar los instrumentos y acuerdos intergubernamentales multilateralmente negociados y los mandatos de los órganos de la ONU.
La idea de aplicar un enfoque de prevención al pilar de paz y seguridad exige el estricto respeto a la Carta de las Naciones Unidas, en particular el principio de soberanía nacional, integridad territorial, el derecho inalienable de los pueblos a la autodeterminación, la independencia política y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, para garantizar que dichos enfoques no sean utilizados como pretexto para justificar el avance de agendas e intereses geopolíticos, incluso mediante interpretaciones del derecho internacional para justificar el uso de la fuerza con supuestos fines preventivos.
No debe intentarse avanzar en propuestas o “nociones”, de manera selectiva, que no gocen del consenso de todos los Estados Miembros; ni imponer conceptos sobre los que no existe una definición clara y uniforme aceptada por todos los Estados.
Una nueva agenda de paz solo podría ser efectiva si cada órgano de la maquinaria de desarme cumple el mandato para el cual fue creado, desde el Primer Período Extraordinario de sesiones de la Asamblea General dedicado al Desarme, donde cada uno de sus componentes desempeña un papel fundamental y funciones específicas, que deben preservarse.
El desarme nuclear es esencial para reducir los riesgos para la paz. Coincidimos con el Secretario General en cuanto a la urgencia del tema, que debe continuar siendo la más alta prioridad en la esfera del desarme.
Muchas gracias.
