Trigésimo séptimo período de sesiones del Comité Plenario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
17 de octubre de 2023
Querida Embajadora María del Carmen Squeff,
Estimado José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe,
Distinguidos representantes de los Estados miembros y observadores de la Comisión.
Estimados invitados:
Felicitamos a la República Argentina por su extraordinaria labor al frente de la Comisión durante este año.
Agradecemos al Señor Secretario Ejecutivo por la presentación del contexto económico para la región, el cual nos compromete a trabajar aún más en beneficio de nuestros pueblos.
Agradezco también su participación en la recientemente concluida Cumbre del G77 más China celebrada en La Habana, donde se abordó el contexto económico internacional actual y la necesidad para nuestros países de buscar soluciones mediante la cooperación Sur-Sur en pos de nuestras aspiraciones de desarrollo, ante el desafiante escenario actual.
Estimado Secretario Ejecutivo,
Los múltiples y crecientes desafíos globales y regionales evidencian la necesidad de una mayor cooperación regional y el fortalecimiento del marco multilateral, en tanto las acciones nacionales no son suficientes para suplir las brechas existentes sobre los medios de implementación que contribuyan a lograr las metas nacionales en materia de erradicación de la pobreza, desarrollo de capacidades e infraestructura, financiamiento, tecnológicas, comerciales; de fortalecer la gobernanza financiera global; y de desarrollar acciones para combatir los efectos del cambio climático, entre otros temas.
Para nuestra región, continúa siendo vital también la reafirmación de los principios de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, incluyendo el de equidad y responsabilidades comunes pero diferenciadas, así como el llamamiento al Sistema de Naciones Unidas a la atención diferenciada de las necesidades de desarrollo específicas de los países de ingresos medios, teniendo en cuenta variables que vayan más allá de los criterios relativos a los ingresos per cápita.
También resulta necesario que se reconozca nuestro legítimo derecho al desarrollo.
Señoras y señores,
Reconociendo los resultados alentadores en la región en muchos ámbitos de la implementación de la Agenda 2030, no podemos desconocer la existencia asimismo de marcadas dificultades y retos, especialmente de la región, para lograr el desarrollo en temas tan trascendentes como la erradicación de la pobreza, las desigualdades, la elevada deuda externa, los crecientes efectos del cambio climático, la cobertura de temas de salud y educación y la reducción de los niveles de la cooperación internacional.
Identificamos que la desigualdad sigue siendo un rasgo predominante en los países de América Latina y el Caribe, incluso en aquellos con un crecimiento económico elevado; por lo que es necesario aumentar la inversión en los servicios sociales y ampliar las oportunidades económicas. Defendemos el criterio de que el crecimiento tiene que ser sostenido, inclusivo e igualitario.
Estos análisis refuerzan la necesidad de acelerar el ritmo de implementación y concienciación sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Las soluciones a la crisis sistémica actual deben perseguir el reordenamiento del sistema en sí. Los esfuerzos de los países en desarrollo no bastan para implementar la Agenda 2030, lo cual resulta evidente desde antes de la pandemia de la COVID-19.
Nuestros esfuerzos tienen que estar respaldados por acciones concretas de acceso a mercados, financiamientos en condiciones justas y preferenciales, transferencia de tecnologías y cooperación Norte-Sur.
Demandamos una transformación profunda de la actual arquitectura financiera internacional, porque es profundamente injusta, anacrónica y disfuncional; porque fue diseñada para lucrar con las reservas del Sur, perpetuar un sistema de dominación que acrecienta el subdesarrollo y reproducir un modelo de colonialismo moderno.
Las Conclusiones y Recomendaciones acordadas entre los Gobiernos ratifican el compromiso de la región de implementar efectivamente la Agenda 2030, asegurando no dejar a nadie detrás.
Para Cuba es tarea prioritaria transformar de una vez los paradigmas de la ciencia, la tecnología y la innovación, que se limitan a los entornos y perspectivas del Norte, por lo que privan a la comunidad científica internacional de un capital intelectual considerable.
La exitosa Cumbre de La Habana lanzó un llamado urgente a nuclear la ciencia, la tecnología y la innovación en torno a la irrenunciable meta del desarrollo sostenible.
Allí decidimos retomar el trabajo del Consorcio de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Sur, a fin de promover proyectos de investigación conjuntos y propiciar encadenamientos productivos que reduzcan la dependencia de los mercados del Norte.
Todos estos esfuerzos no pueden descontinuarse si es nuestra misión la integración económica de la región.
Cuba reconoce y agradece los estudios de la CEPAL, pues sus informes constituyen una guía para nuestras naciones en todos los ámbitos del desarrollo sostenible.
Agradecemos la mirada emancipadora de sus publicaciones y su compromiso con nuestra región y su integración en pos del desarrollo de nuestros pueblos.
Muchas gracias.
