​​​​​​​Cuba denuncia en Ginebra el "bloqueo energético" como violación de derechos humanos 

Ginebra, 9 de abril de 2026.- Cuba participa en la II Conferencia Internacional sobre Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU), que tiene lugar en Ginebra los días 9 y 10 de abril, con una delegación encabezada por la viceministra de Relaciones Exteriores, Anayansi Rodríguez Camejo. 

El evento, organizado por la relatora especial sobre MCU Alena Douhan, se desarrolla bajo el tema “Acción humanitaria, reparación y responsabilidad en un entorno de sanciones unilaterales”. La cita reúne a representantes de gobiernos, organismos internacionales y expertos en Derecho Internacional. 

La apertura de la Sesión de Alto Nivel de la Conferencia, contó con un mensaje especial del presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. En sus palabras, el Presidente denunció el reforzamiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra la Isla, con especial énfasis en el bloqueo energético impuesto el 29 de enero por Orden Ejecutiva del presidente Donald Trump. "Al impedir la llegada de combustible a Cuba, el gobierno de Estados Unidos viola de manera flagrante, deliberada e injustificada los derechos humanos de todo un pueblo, así como la libertad de comercio de terceros países." 

Por su parte, la viceministra Rodríguez Camejo intervino en la sesión plenaria de alto nivel de la Conferencia, dónde subrayó que las medidas coercitivas unilaterales tienen un impacto directo sobre la vida cotidiana de la población cubana, afectando sectores clave como la salud pública, el transporte, la producción y la sostenibilidad del país. Asimismo, enfatizó en que esas prácticas contravienen principios fundamentales del Derecho Internacional, incluidos los consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, como la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y la libre determinación de los pueblos. 

En la propia sesión plenaria fue presentada una declaración del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de Naciones Unidas, que condena firmemente todas las medidas cohercitivas unilaterales y en especial la actual escalada, desmedida y brutal, del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. "El Grupo defiende el derecho soberano de Cuba a construir un futuro propio, sin injerencia extranjera." 

Cuba abogó por una respuesta más articulada dentro del sistema de Naciones Unidas frente a estas medidas, promoviendo iniciativas como la creación de un grupo de trabajo en el Consejo de Derechos Humanos, el avance hacia un instrumento internacional jurídicamente vinculante y la apertura de nuevos espacios de diálogo de alto nivel y académicos sobre la materia. 

El mensaje presidencial constituye la base política de la intervención cubana, al presentar el bloqueo como una política orientada a ejercer presión económica sobre el país. En ese contexto, la delegación reafirmó su compromiso con el multilateralismo, la cooperación internacional y el derecho de los pueblos a decidir soberanamente su destino. 

La delegación cubana está integrada además por el embajador Rodolfo Benítez Verson, representante permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, junto a funcionarios de la Cancillería y de la Misión Permanente. Durante su estancia, la viceministra sostendrá encuentros bilaterales con delegaciones extranjeras, representantes de organismos internacionales, miembros de movimientos de solidaridad y cubanos residentes en Suiza. 

Información relacionada :

Intervención de Anayansi Rodríguez Camejo, viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, en la II Conferencia Internacional sobre medidas coercitivas unilaterales. Ginebra, 9 de abril de 2026 

Estimada relatora especial, Alena Douhan: 

Distinguidos representantes gubernamentales, panelistas miembros de la sociedad civil y participantes en la Conferencia: 

El mensaje que escuchamos del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, describe de forma elocuente la difícil situación que enfrenta el pueblo cubano, así como su espíritu de resistencia y probada resiliencia. 

El bloqueo energético impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba desde el 29 de enero, así como el entramado de leyes y disposiciones que conforman el bloqueo económico, comercial y financiero, son actos contrarios al Derecho Internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. 

No hay ninguna razón política o ideológica que pueda justificar la privación a un pueblo de sus medios de vida, sostenibilidad y desarrollo. Cualquier persona decente y mínimamente informada conoce que Cuba no constituye un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos o de cualquier otro país. 

Cuba siempre ha sido una nación de paz, con una profunda vocación solidaria, comprometida con el respeto del Derecho Internacional, la Carta de la ONU, el multilateralismo, la convivencia pacífica y el desarrollo sostenible. 

A pesar de esto, Estados Unidos declara casi a diario y de forma pública sus intenciones de agredir militarmente a Cuba o de lograr, por la vía de la coerción, el derrocamiento del gobierno cubano. 

Con este fin, ha reforzado a niveles sin precedentes la imposición de un cerco energético que, como bien explicó nuestro Presidente, ha obstaculizado la entrada de suministro de combustible al país en los últimos 3 meses. 

A los datos ofrecidos sobre el impacto de este cerco, puedo añadir las dificultades que se enfrentan para la atención de 32 mil mujeres embarazadas que requieren ecografías diagnósticas[1]

Más de 30 mil niños no han podido recibir sus vacunas de forma oportuna, debido a la escasez de transporte refrigerado por la falta de combustible[2]

Como consecuencia del bloqueo, la tasa de supervivencia de niños con cáncer infantil disminuyó del 80 al 65%. 

La tasa de mortalidad infantil ha aumentado a más de 9 por cada mil nacidos vivos, después de años consecutivos con índices inferiores a 5 por cada mil nacidos vivos. 

De no existir el bloqueo, el PIB de Cuba a precios corrientes hubiera crecido un 9,2% en 2024. 

Reitero que resulta incalculable y despiadado el daño físico y mental, y el agotamiento diario al que se somete al pueblo de Cuba, debido a la política de asfixia y máxima presión ejecutada por el gobierno de Estados Unidos. Esta maquinaria de coerción se combina con avanzadas técnicas de guerra comunicacional de cuarta generación, donde las víctimas se pretenden presentar como los victimarios. 

Por estas razones, agradezco la oportunidad de intervenir como panelista en esta necesaria Conferencia Internacional para explicar la verdad de Cuba e incorporar al debate nuestras consideraciones políticas, legales y prácticas sobre la urgencia de poner fin a las medidas coercitivas unilaterales. 

Estas son, por su naturaleza, ilegales en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional. Se aplican con el objetivo deliberado de cambiar el sistema político, económico y social existente en determinados países. Su finalidad es dolosa. 

Violan los principios de soberanía, no injerencia en los asuntos internos de los Estados, prohibición de la amenaza y del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, y el derecho a la libre determinación de los pueblos. 

Las medidas coercitivas unilaterales no solo impactan a los países afectados, sino que tienen amplias consecuencias en terceros países, debido a su carácter extraterritorial y a su efecto disuasorio e intimidatorio. 

Su impacto en los derechos humanos ha sido ampliamente reconocido y denunciado en numerosas resoluciones del Consejo de Derechos Humanos (CDH) y la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), en informes de diferentes titulares de mandatos de procedimientos especiales y en numerosos espacios de discusión. 

Aun así, existe un sesgo al debatir el tema y la visibilidad de la denuncia de su impacto es limitada. Igualmente, consideramos que los análisis no deben restringirse a la AGNU o el CDH, sino que deben generalizarse a todas las organizaciones, agencias, fondos y programas del sistema de las Naciones Unidas, debido al impacto transversal de las medidas coercitivas unilaterales. 

Como mencionó el Presidente en su intervención, Cuba es partidaria de impulsar nuevas acciones que contribuyan a visibilizar, denunciar y obtener resultados en el enfrentamiento a las medidas coercitivas unilaterales. 

Algunas de esas propuestas son: 

  • La creación de un Grupo de Trabajo del CDH, conformado por 5 expertos, con el objetivo de abordar de manera integral el impacto de las medidas coercitivas unilaterales en las diferentes regiones y proponer acciones concretas de denuncia y enfrentamiento, a partir de circunstancias nacionales específicas. 
  • La adopción de un instrumento internacional jurídicamente vinculante para la prohibición de la aplicación de estas medidas y la rendición de cuentas de los responsables. 
  • La realización periódica de eventos de alto nivel de la AGNU sobre el tema y la organización de nuevos eventos de carácter académico, que permitan el desarrollo de investigaciones desde el Sur. 
  • El desarrollo de intercambios políticos entre diferentes grupos de países sobre la aplicación efectiva de leyes antídoto que protejan a los actores de terceros países y prevengan la aplicación extraterritorial de las medidas coercitivas unilaterales. 

Asimismo, los Estados, la sociedad civil, la academia y otros actores debieran dar un uso más efectivo y preservar las herramientas prácticas de monitoreo y denuncia creadas por la relatora Alena Douhan durante su mandato. 

Aprovecho esta oportunidad para felicitarla por la organización de esta Conferencia y reconocer el rigor académico, jurídico y profesional con que ha desarrollado su labor durante estos 6 años. 

Apreciamos su denuncia sistemática a la ilegalidad y el impacto en los derechos humanos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba, cuyas consecuencias pudo constatar de primera mano en las visitas académica y oficial realizadas al país en 2023 y 2025, respectivamente. 

Reitero también la gratitud del pueblo cubano al alto comisionado, Volker Türk, a diversos titulares de mandatos de procedimientos especiales, a numerosos gobiernos y a representantes de la sociedad civil por el apoyo brindado a Cuba en su lucha por el fin del bloqueo y por la defensa de su derecho a la paz y a la libre determinación, sin presión ni injerencia externa. 

Concluyo asegurando que Cuba continuará enfrentando esta nueva arremetida imperialista, como caracteriza a un pueblo trabajador, resiliente y solidario, orgulloso de su soberanía y amante de su independencia. Contamos con la fuerza de la moral y la justeza de las ideas. 

Confiamos en el apoyo de la comunidad internacional y en que, ante la agresividad imperial, solo la unidad de los pueblos y la cooperación entre las naciones puede salvar a la humanidad de la barbarie. 

Muchas gracias.

(EmbaCuba Chile- Cubaminrex)

Categoría
Bloqueo
Multilaterales
RSS Minrex