Libreville, 13 de julio de 2026.- El embajador cubano recibió, en la sede de la Embajada de Cuba en Gabón, a la joven gabonesa Luce N. Tsadiboucka, beneficiaria del programa de becas de medicina que el Gobierno cubano otorga cada año a estudiantes de distintas naciones del continente africano. Luce próximamente viajará a la isla caribeña para iniciar sus estudios de Medicina, en el marco de la cooperación fraternal que durante décadas ha unido a Cuba y Gabón.
De igual manera, el embajador cubano se había reunido recientemente, en Santo Tomé y Príncipe, con dos jóvenes santotomenses también beneficiarias de becas para cursar la carrera de Medicina en universidades cubanas durante el curso académico 2026-2027. Tanto ellas como sus familias expresaron su profundo agradecimiento al pueblo y al Gobierno de Cuba por esta oportunidad, que consideran determinante para su futuro profesional y para el desarrollo de sus comunidades.
Solidaridad que resiste el bloqueo
Pese al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos —que representa un severo obstáculo para la economía cubana y para el propio sistema de salud de la isla—, Cuba ha mantenido su vocación de cooperación internacional, sosteniendo programas de becas que contribuyen de forma directa al desarrollo humano de países como Gabón y Santo Tomé y Príncipe. Esta política, sostenida durante más de seis décadas, ha convertido a la isla en uno de los países con mayor tradición en la formación gratuita de profesionales de la salud provenientes del llamado Tercer Mundo.
Un compromiso histórico con África
La cooperación médica cubana con Gabón se extiende ya por más de veinte años, con la presencia constante de colaboradores de la salud desplegados en distintas regiones del país africano, incluso en los momentos más críticos, como la pandemia de la COVID-19, cuando decenas de médicos y enfermeros cubanos llegaron de urgencia a solicitud del Gobierno gabonés. La formación de nuevos profesionales, como Luce, se inscribe en esa misma línea de compromiso fraterno con los pueblos africanos.
La esperanza de una nueva generación de médicos
Las autoridades cubanas expresaron su deseo de que estas jóvenes, tanto la gabonesa como sus pares de Santo Tomé y Príncipe, culminen con éxito sus estudios y se conviertan, en pocos años, en profesionales capaces de servir a sus respectivos pueblos. En Cuba se sumarán a otras decenas de jóvenes africanos que actualmente cursan estudios de Medicina y otras carreras vinculadas a las ciencias de la salud, en distintas universidades del país.
El caso de Santo Tomé y Príncipe resulta especialmente significativo: a lo largo de los años, cientos de jóvenes santotomenses se han graduado en universidades cubanas, muchos de los cuales ejercen hoy como médicos en su país de origen, fortaleciendo así el sistema de salud pública insular gracias a la formación recibida en Cuba.
«Médicos, no bombas»
La cita pronunciada por Fidel Castro Ruz —«Médicos, no bombas»— resume el espíritu que ha guiado este tipo de cooperación: la convicción de que la solidaridad médica, y no la confrontación, es la vía para construir un mundo más justo. Cerca de siete décadas después de iniciada esta política de colaboración internacional, jóvenes como Luce N. Tsadiboucka y sus compañeras de Santo Tomé y Príncipe representan la continuidad de ese legado, así como la promesa de nuevas generaciones de médicos formados bajo los principios de servicio y solidaridad con los pueblos hermanos.
