​​​​​​​Mensaje de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de la República de Cuba, en la II Conferencia Internacional sobre medidas coercitivas unilaterales

Estimado Volker Türk, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos: 

Estimada Alena Douhan, relatora especial sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en los derechos humanos: 

Distinguidos participantes en esta importante Conferencia: 

Cuba está siendo víctima de un castigo colectivo que pretende arrodillar a su pueblo por hambre, enfermedades y duras carencias de insumos básicos. 

El gobierno de los Estados Unidos es responsable de que Cuba no haya recibido ningún suministro de combustible en los últimos 3 meses, debido al bloqueo energético impuesto desde el 29 de enero por Orden Ejecutiva del presidente Donald Trump. 

Esta política de asfixia se suma a 65 años de la guerra económica, comercial y financiera más severa y prolongada aplicada contra país alguno, que ha sido codificada a través de un minucioso y perverso sistema de medidas coercitivas unilaterales, diseñado para provocar un estallido social y violentar el orden constitucional legítimamente establecido por los cubanos en ejercicio de nuestro derecho a la libre determinación. 

Al impedir la llegada de combustible a Cuba, el gobierno de Estados Unidos viola de manera flagrante, deliberada e injustificada los derechos humanos de todo un pueblo, así como la libertad de comercio de terceros países. 

En Cuba, se están viviendo prolongados cortes diarios de electricidad, desabastecimiento de agua y gas licuado, lo que convierte en un agobio la realización de las labores domésticas. 

Más de 96 mil cubanos, incluidos 11 mil niños, se encuentran a la espera de cirugías, debido a la falta de electricidad. Más de 16 mil pacientes que necesitan radioterapia y 2 mil 888 que dependen de hemodiálisis están afectados por la paralización de servicios que requieren estabilidad energética. 

Los centros escolares y universitarios han tenido que reajustar sus programas de estudios y acudir a modalidades virtuales para garantizar la continuidad del proceso docente educativo. El transporte público y privado se encuentra prácticamente paralizado por falta de combustible. 

El sistema empresarial y la producción de alimentos han sido duramente impactados e incapacitados de garantizar insumos básicos. 

Más allá de estas cifras, es imposible contabilizar el agotamiento físico y psicológico, las carencias diarias, la posposición de los sueños y la guerra mediática a la que se somete, solo por maldad, a un pueblo tan noble, resiliente y solidario como el nuestro. 

¿Qué país puede vivir y desarrollarse bajo esta presión? ¿Qué derecho tiene la principal potencia económica mundial de cometer semejante abuso contra un pequeño país en desarrollo? 

¿Permitirán las Naciones Unidas y los Estados soberanos que se agravie el Derecho Internacional y se intente regresar a épocas de vasallaje, barbarie, colonización y esclavitud? 

Desde las instituciones internacionales debemos hacer mucho más para denunciar y enfrentar las medidas coercitivas unilaterales que se imponen y refuerzan, no solo contra Cuba, sino también contra numerosos países en desarrollo. 

Esta Conferencia Internacional es una oportunidad para visibilizar su impacto y realizar propuestas orientadas a la acción. 

Desde Cuba impulsamos la creación de un Grupo de Trabajo del Consejo de Derechos Humanos, conformado por varios expertos, que brinde una atención más amplia y especializada al tema. 

Abogamos igualmente, por la adopción de un instrumento internacional jurídicamente vinculante, que demande el levantamiento inmediato de estas medidas y la rendición de cuentas de los responsables. 

A pesar del adverso contexto actual, Cuba confía y apuesta por el multilateralismo y la diplomacia, como las únicas herramientas eficaces para el mantenimiento de la paz, la convivencia civilizada y el desarrollo sostenible. 

Desde esta pequeña isla irredenta, agradezco profundamente las muestras de solidaridad internacional y apoyo que hemos recibido en estas horas tan difíciles. 

Agradezco al Alto Comisionado Volker Türk, y a los titulares de mandatos Alena Douhan, George Katrougalos, Attiya Warris, Ben Saul, entre otros expertos internacionales, por su firme oposición al bloqueo contra Cuba y la denuncia sistemática de su ilegalidad e impacto incalculable en los derechos humanos de las cubanas y los cubanos. 

Les aseguro que el pueblo  cubano no olvidará a los que, frente al atropello y el chantaje, se colocaron del lado de la justicia y alzaron sus manos y voces, sin miedo, para defender el derecho de un pueblo a vivir y a elegir soberanamente su destino. 

Del mismo modo, les aseguro que nuestro pueblo defenderá, frente al apetito voraz del imperio que nos agrede, cada palmo de nuestro suelo. Nuestra determinación para defender la absoluta soberanía, es total. 

Muchas gracias.

(EmbaCuba Chile-Cubaminrex)

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Multilaterales
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