Declaración de la Asamblea Anual de la Asociación Sueco-Cubana
Vivimos en una época en la que la mayoría de los países de Europa optan por subordinarse incondicionalmente en su esfuerzo por unirse al club de los más fuertes. Donde vemos a los políticos gobernantes abandonar cualquier atisbo de autonomía y donde la opinión popular es sobre todo algo gestionada, manipulada o colapsada. Las amenazas existenciales deben esconderse preferentemente en el ruido del militarismo y el rearme.
La hipocresía y el fariseísmo no tienen límites, pero el precio es el cinismo y la desesperanza que se extienden por toda la sociedad.




