A Celia, búscala allí, en el corazón del pueblo cubano
Falleció cuando le faltaban cuatro meses para cumplir 60 años de edad. Nos abandonó tempranamente, cuando Cuba la seguía necesitando. Muchos aseguran que, como las personas buenas no mueren, o que como dijera Martí, la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida, ella aparece entre las flores o los helechos arborescentes de la Sierra.




