La vigencia de Maceo se renueva, otra vez, este 7 de diciembre
San Pedro dejó de ser un punto anónimo de la geografía cubana desde aquel 7 de diciembre de 1896. La caída en combate del Lugarteniente General Antonio Maceo y su ayudante Panchito Gómez Toro sembró de pólvora y de historia ese recóndito paraje. Desde su incorporación a la Guerra de los Diez Años hasta su partida, se estima que participó en más de 600 acciones combativas. Al morir, su cuerpo estaba marcado por 26 cicatrices, de ellas, 21 recibidas en la Guerra del 68.




