Reiteramos nuestro absoluto rechazo al racismo y la discriminación racial en todas sus manifestaciones. Deben erradicarse las causas sistémicas que condicionan la desigualdad, la pobreza, la brutalidad policial y la falta de derechos de los afrodescendientes, en especial, en los países más desarrollados.
Lamentamos que el informe refleje información que nada tiene que ver con la realidad cubana y que resulta incongruente con las transformaciones legislativas integrales realizadas en el país, y con los resultados de la implementación del Programa Nacional de lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial.
De igual manera, continúan imponiendo medidas coercitivas unilaterales, que son contrarias al Derecho Internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. Ejemplo de ello es el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba por más de 60 años, mientras se niega a escuchar el abrumador reclamo internacional por su levantamiento, incluyendo la eliminación de Cuba de la arbitraria lista de supuestos países patrocinadores del terrorismo.
Lamentamos que el informe refleje información que nada tiene que ver con la realidad cubana y que resulta incongruente con las transformaciones legislativas integrales realizadas en el país, y con los resultados de la implementación del Programa Nacional de lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial.