Como en la manigua redentora: ¡Independencia o Muerte!
En tiempos difíciles para la Patria, la Revolución Cubana se mantiene firme en sus principios, respaldada por un pueblo de raíz martiana y fidelista, que sabe cuidar la unidad como la niña de sus ojos. Sobre esta esencia, la nación se levanta cada día con el clamor de independencia o muerte, como aquel 24 de febrero de 1895.




