Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 3 de febrero de 2026.
Al cumplirse un mes del secuestro del Presidente de Venezuela por EE.UU., la Casa de la Amistad Argentino-Cubana de Buenos Aires, acogió un emotivo homenaje a los 32 cubanos que cayeron en Caracas.
Al tributo, asistieron integrantes del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCuba), representantes de las dos Centrales de Trabajadores de Argentina (CTA-Autónoma y CTA-de los Trabajadores), del Partido Comunista de la Argentina (PCA), de la Asociación Americana de Juristas (AAJ), intelectuales, así como referentes de organizaciones sociales y líderes populares.
Compartieron sus opiniones con la nutrida concurrencia, que repletó el galpón que acoge a ese centro promotor de la solidaridad con la isla, la escritora, poeta y periodista Stella Calloni; la exembajadora argentina en Cuba Juliana Marino; la presidenta de la AAJ, Claudia Roca y el reconocido politólogo Atilio Borón. Además, integraron el panel de oradores, Jorge Kreynes, secretario general del PCA; Daniel Jorajuria, representante de RR.II. de la CTA-A; Andrés Larisgoytia, exponente por la CTA-T, y el encargado de negocios a.i. de la Embajada cubana, Leonardo Baster. Los siete oradores expusieron sus ideas sobre la agresión a Venezuela, el rapto violento e ilegal de su presidente, Nicolás Maduro y su esposa; y las intensificadas amenazas actuales del gobierno de EE.UU. contra Cuba, incluido un bloqueo petrolero.
Borón lanzó la propuesta de una permanente campaña de solidaridad con Cuba y con el pueblo venezolano. El reconocido politólogo argentino, opinó que con el ataque a la capital venezolana y el secuestro de Maduro por Washington se ha roto el orden de legalidad internacional establecido en el mundo luego de la II Guerra Mundial.
Calloni abogó por la necesidad de poner fin a la feroz guerra económica contra Cuba y llamó a exigir la retirada de toda la unidad naval de EE.UU. del Caribe ante la amenaza que representa para toda la región. Mientras, la ex-diplomática Marino explicó en qué consiste el bloqueo y compartió sus experiencias durante su misión en La Habana.
Kreynes calificó de ridícula la declaración por Donald Trump de que "Cuba es una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de EE.UU". “Realmente, resulta humillante para una gran potencia decir eso de un pequeño país”, y exhortó a convocar una gran campaña de apoyo a la isla y a todos los pueblos de Nuestra América, para lo cual llamó a fijar una fecha para coordinarla.
La jurista Claudia Roca ilustró cómo con sus políticas agresivas la administración de Donald Trump está violando las leyes internacionales, y refirió que junto a otros referentes de los derechos humanos denunció a ese presidente ante la Corte Penal Internacional. Destacó la nobleza y justeza del pueblo cubano y para graficarlo enumeró los programas solidarios como el Yo Sí Puedo, la Operación Milagro, los miles de médicos cubanos que han curado y salvado vidas alrededor del mundo.
El homenaje lo cerró el Encargado de Negocios a.i de la Embajada de Cuba en Argentina, quien en emotivas palabras fijó la posición de La Habana ante el intensificado conflicto de Washington contra la vecina isla. Recalcó que Cuba está, y siempre lo ha estado, dispuesta a entablar un diálogo con el gobierno norteamericano pero sin condicionamientos y sobre la base del respeto mutuo.
Ante exclamaciones de “Presente”, el diplomático nombró a cada uno de los 32 combatientes cubanos que ofrendaron sus vidas en el cumplimiento del deber.
El funcionario aseveró que el arma más potente de los cubanos es la unidad entre el pueblo y el Partido Comunista, e insistió en que “nuestros 32 héroes murieron pero no fueron derrotados, y así los gobernantes en Washington tuvieron que reconocer su heroicidad con la que se defendieron ante un ataque nocturno con armas de última generación”.
Continuó expresando que, ahora Cuba apela a su historia, porque cuando se han enfrentado dos alternativas, ser un país independiente y soberano o una colonia, el pueblo cubano siempre eligió la Patria y por ella luchó.
Baster afirmó que “como somos un pueblo feliz, únicamente podemos apostar por la paz. No somos un pueblo hecho para la guerra, salvo que se nos amenace directamente o que esté en peligro la Patria”. Y cerró, "como en sus épocas nos enseñaron Martí, Maceo, Camilo y Fidel, los cubanos tenemos una determinación Patria o Muerte y como aprendimos del Che es Hasta la Victoria Siempre".
(Con información de Prensa Latina Argentina)
