En la actualidad, cuatro países -la República de Cuba, la República Popular Democrática de Corea (RPD de Corea), la República Islámica de Irán y la República Árabe Siria- aparecen en esta lista del Departamento de Estado estadounidense, a los que se imponen restricciones adicionales como resultado de la designación.
"La propia designación unilateral va en contra de los principios fundamentales del derecho internacional, incluido el principio de igualdad soberana de los Estados, la prohibición de intervenir en los asuntos internos de los Estados y el principio de solución pacífica de los litigios internacionales", afirmaron los expertos.