La Habana, 7 de septiembre de 2026.- El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, presentó este lunes ante la prensa nacional e internacional y el cuerpo diplomático acreditado en La Habana el Informe de Cuba sobre las afectaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, el documento que el país presenta cada año al secretario general de las Naciones Unidas en el marco de la resolución de la Asamblea General que reclama el fin de esa política.
En el período comprendido entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, los daños provocados por el bloqueo ascendieron a 8 083,3 millones de dólares a precios corrientes, una cifra récord que representa un incremento de entre el 7 % y el 7,7 % respecto al período anterior. Con este monto, los daños acumulados en más de seis décadas de aplicación de la política llegan a 178 700,5 millones de dólares, un 4,7 % más que lo informado en el reporte previo.
El Ministro calificó la política de Washington como un "castigo colectivo" cuyos efectos, dijo, no se limitan a las estructuras del Estado sino que repercuten directamente en sectores esenciales como la alimentación, la electricidad, el agua, la salud, la educación y el transporte. "Detrás de cada cifra hay un rostro humano", afirmó el canciller, quien describió apagones prolongados, cirugías realizadas con luz de teléfonos móviles y familias sin acceso estable a agua potable como parte de las consecuencias cotidianas del cerco.
Se puso especial énfasis en el impacto del componente energético del bloqueo, señalando las restricciones sobre la importación de combustible y las presiones de Estados Unidos contra navieras internacionales que transportan petróleo hacia la isla, factores que agravan los apagones y las dificultades en la generación eléctrica. También se denunció las sanciones secundarias, la Ley Helms-Burton y la permanencia de Cuba en la lista unilateral de Estados patrocinadores del terrorismo, que llevaron a que decenas de entidades bancarias internacionales se negaran a operar con el país durante el período analizado.
Sobre las relaciones bilaterales, el ministro confirmó que se mantienen algunos contactos con el Departamento de Estado de Estados Unidos, aunque precisó que "no muestran avances ni progresos" y que no existen negociaciones ni hojas de ruta en curso. Reiteró la disposición de Cuba a dialogar sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo y sin injerencia en los asuntos internos del país.
