Cuba defiende en Ottawa una paz basada en la justicia, la dignidad y la solidaridad

Ottawa, 15 de octubre de 2026. — El embajador de Cuba en Canadá, Rodrigo Malmierca Díaz, destacó el compromiso histórico de la isla con la defensa de la paz internacional, durante un encuentro organizado por el Ottawa Peace Council y Ottawa Cuban Connections para reflexionar sobre el papel de Cuba en la promoción de la paz en el mundo.

En sus palabras, el diplomático agradeció las muestras de solidaridad de amigos canadienses y de otras partes del mundo, que —dijo— constituyen un importante aliento para el pueblo cubano frente a los “duros desafíos” que enfrenta.

Malmierca Díaz sostuvo que la paz no puede reducirse a la ausencia de conflictos armados ni a un silencio impuesto por la fuerza. “La verdadera paz es un concepto estructural, arraigado en el respeto a la soberanía de los pueblos”, afirmó, al subrayar que el colonialismo, la desigualdad y el despojo siguen siendo obstáculos para su consolidación.

Al evocar el centenario del natalicio de Fidel Castro, el embajador citó las palabras pronunciadas por el líder cubano ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1960: “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”.

El embajador denunció lo que calificó como el resurgimiento de la Doctrina Monroe en la política exterior de Estados Unidos, a la que atribuyó una amenaza para la estabilidad de América Latina y el Caribe. Señaló que las pretensiones de imponer esferas de influencia, condicionar las relaciones soberanas entre naciones y aplicar medidas coercitivas unilaterales socavan la seguridad internacional.

En ese contexto, rechazó el endurecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, al que describió como “injustificado y sin precedentes”, y afirmó que la isla enfrenta además un bloqueo energético de facto y amenazas de agresión militar. “Cuba no es una amenaza para la paz; el bloqueo sí lo es”, expresó.

Malmierca Díaz repasó la contribución cubana a la independencia de África y al fin del apartheid en Sudáfrica, basada, dijo, en la solicitud del gobierno constitucional de Angola. Recordó que los internacionalistas cubanos regresaron tras los acuerdos tripartitos firmados en la ONU sin bienes, recursos naturales ni dinero, y evocó el reconocimiento de Nelson Mandela al papel decisivo de Cuba en la apertura de caminos hacia la paz y la democracia en África.

También destacó más de seis décadas de cooperación internacional en salud y educación, desde la primera brigada médica enviada a Argelia en 1963 hasta la labor del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve” frente a epidemias como el ébano y la COVID-19. “Mientras las grandes potencias invierten miles de millones en armas, Cuba destina sus escasos recursos a la salud y la educación”, subrayó.

En el plano diplomático, el embajador recordó que, durante la II Cumbre de la CELAC celebrada en La Habana en 2014, Cuba impulsó la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, compromiso de 33 naciones con la solución pacífica de las controversias, la no injerencia y el rechazo al uso de la fuerza. Asimismo, mencionó el papel de La Habana como sede y facilitadora de los diálogos que condujeron a los acuerdos de paz en Colombia en 2016.

Malmierca Díaz concluyó reiterando que Cuba continuará defendiendo el derecho internacional, la igualdad entre los Estados, la autodeterminación de los pueblos y la cooperación solidaria. Citando a José Martí, afirmó: “Patria es humanidad”, y reiteró el compromiso de la isla con la paz que, según dijo, merecen todos los pueblos del mundo.

Etiquetas: 
Categoría: 
Bloqueo
Eventos
Solidaridad
RSS Minrex: