Reiteramos el papel clave de los Estados en la elaboración de leyes y reglamentos para garantizar que las empresas transnacionales y otras empresas cumplan sus obligaciones y limiten sus actividades empresariales, en correspondencia con las obligaciones contraídas en materia de derechos humanos. Al respecto, resultan fundamentales los enfoques sociales, ambientales y de reparación por daños y perjuicios causados.
Coincidimos con su enfoque sobre el aumento de la xenofobia, el racismo, el discurso de odio y la violencia contra los migrantes, principalmente, en los países desarrollados. En lugar de potenciar las contribuciones de los migrantes como una fuerza económica y social activa, se reproducen estereotipos que los marginan.